Algo perturbador está pasando en la industria de los juguetes: crece a toda velocidad gracias a... los adultos sin hijos

Hace poco visité a unos amigos de veintipico años y me quedé con un detalle curioso: en el salón de su casa tenían una sola planta y no era ninguna de las que llevamos décadas viendo en los hogares de nuestros padres. Lo que asomaba de la estantería era una planta Lego. Un juguete, vamos. Quizás parezca una anécdota, pero conecta con una tendencia detectada hace poco por Circana: los adultos se están convirtiendo en un pilar clave de la industria. Y no porque busquen regalos para niños. Visitan Toy "R" Us o Juguettos pensando en ellos mismos.

Ya hay quien habla del (milmillonario) negocio 'kidult'.

¿Qué es eso de "kidult"? La suma de kids (niños) y adults (adultos). Suena a oxímoron, pero lleva años convirtiéndose en una palabra clave para la industria juguetera de todo el mundo, un sector que hasta hace no tanto tenía claro dónde estaba su negocio: los padres, abuelos y tíos eran quienes compraban, pero su cliente final eran en realidad los pequeños de la casa. Ya no. Los niños siguen en la ecuación, por supuesto, pero cada vez es más común encontrarse con adultos que compran para sí mismos movidos por la nostalgia o el coleccionismo.

Las reformas de las casas solían ser para hacerlas más habitables. Ahora también son para convertirlas en sets de Lego
Las reformas de las casas solían ser para hacerlas más habitables. Ahora también son para convertirlas en sets de Lego