
El paso de Allan Saint‑Maximin por el Club América fue tan breve como intenso. Llegó en agosto de 2025 como fichaje bomba, con la expectativa de convertirse en referente ofensivo de las Águilas.
Sin embargo, apenas seis meses después, en enero de 2026, anunció su salida. El motivo fue un episodio de racismo sufrido por sus hijos en una escuela de la Ciudad de México, que lo obligó a tomar una decisión dolorosa pero firme.
El francés aclaró que su salida no fue culpa del club ni de la afición azulcrema. Por el contrario, expresó cariño hacia la institución y el país: “No fue culpa del América. No tengo nada en contra de ellos, ni de los jugadores ni del pueblo mexicano. Amo al club. Fue uno de los mejores lugares en los que he estado con mi familia”.
El fichaje bomba que ilusionó a Coapa
La llegada de Saint‑Maximin fue celebrada como un golpe de autoridad del América. Procedente del Newcastle, con experiencia en la Premier League, aterrizó en México con un contrato millonario y cláusulas especiales que lo diferenciaban del resto del plantel.
- Costo del fichaje: alrededor de 11.5 millones de dólares.
- Contrato inicial: hasta 2027, aunque se rompió en enero de 2026.
- Condiciones especiales: viajes en primera clase, hospedaje en suites exclusivas y salario cercano a 4 millones USD.
En la cancha, su debut fue prometedor: anotó contra Atlas en la Jornada 6 del Apertura 2025. En total, disputó 16 partidos, marcó 3 goles y dio 2 asistencias. Sin embargo, su rendimiento fue irregular y en la Liguilla apenas jugó seis minutos. La ilusión inicial pronto se mezcló con dudas sobre su adaptación y compromiso.
El episodio que marcó su salida
El verdadero detonante de su partida fue el racismo sufrido por sus hijos en la escuela. Saint‑Maximin relató que tuvo que hablar con ellos para explicarles que lo que vivían “no era normal” y que no tenían por qué aceptarlo. En la entrevista con la BBC, fue contundente: “Son solo personas al azar que dicen cosas e intentan atacar a tu familia. Nunca sabes realmente a quién apoyan ni por qué lo hacen, pero cuando esto afecta a tus hijos, no hay muchas opciones”.
El francés añadió: “Fue una decisión difícil para mí y mi familia, pero asumo la responsabilidad porque siempre digo que nunca aceptaré cosas así. Era importante demostrar a la gente, especialmente en mi situación, que puedo perder muchas cosas, pero nunca lo aceptaré”. El club respaldó públicamente al jugador y condenó cualquier acto de discriminación, pero la situación trascendió lo deportivo y lo llevó a rescindir contrato.
Críticas, polémicas y nueva etapa
La salida de Saint‑Maximin generó una ola de críticas en redes sociales. Parte de la afición lo acusó de poco profesional, recordando sus gestos de fastidio en la cancha y su falta de adaptación al grupo. Otros lo señalaron como “mercenario” por fichar de inmediato con el Lens, donde jugó la segunda mitad de la temporada 2025‑26, marcó 4 goles y ganó la Copa de Francia.
En julio de 2026, dio otro salto: se convirtió en jugador franquicia del Charlotte FC en la MLS, donde ya suma minutos y asistencias. Su discurso, sin embargo, sigue siendo claro: no guarda resentimiento contra México ni contra América, y mantiene el cariño por la institución que lo recibió.
El paso de Allan Saint‑Maximin por América fue un capítulo breve pero intenso, marcado por la ilusión de un fichaje bomba, el dolor de un episodio de racismo y la polémica de su salida. Sus declaraciones en la BBC dejaron claro que su decisión fue un acto de responsabilidad paterna, más que deportiva. Entre críticas y agradecimientos, el francés cerró su etapa en México con un mensaje contundente: “Puedo perder muchas cosas, pero nunca aceptaré esto”.




