Amnistía Internacional sostuvo que las recientes excarcelaciones y el levantamiento de restricciones a algunos medios en Venezuela constituyen “señales de alivios”, pero advirtió que no existe un cambio estructural en la política de represión del Gobierno encargado en el país caribeño tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
La representante de Amnistía Internacional Venezuela, Clara del Campo, afirmó en una entrevista en Madrid que las conclusiones de la misión internacional independiente de investigación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) muestran que “las estructuras, las prácticas y los integrantes de la política de represión del Gobierno venezolano se mantienen prácticamente intactas”.
“Los hechos estructurales no nos permiten hablar de un cambio significativo”, denunció Del Campo. La representante citó como señales parciales las excarcelaciones de cientos de personas desde el 8 de enero, que describió como medidas aplicadas “a cuentagotas”, y señaló que la mayoría de los liberados sigue sometida a procesos penales.
“En la medida en la que todos estos cambios estén condicionados a la voluntad y discrecionalidad de las autoridades y no al cumplimiento de obligaciones internacionales no podemos ser tan optimistas”, señaló.
Del Campo participó la semana pasada en el período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en el que se presentó el informe de la misión sobre Venezuela. La organización coincide con ese documento en que no se produjo una transformación de fondo desde que Maduro fue expulsado del poder.
Amnistía Internacional expresó preocupación por las cerca de 400 personas detenidas arbitrariamente por motivos políticos. Del Campo indicó que algunas requieren atención médica urgente y alertó por la situación jurídica de quienes salieron de prisión, dado que la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez no anuló las causas penales en su contra.
“Y también nos preocupa que las leyes, el marco legal, la arquitectura y aparato represivo se mantienen absolutamente intactos”, alegó la representante y mencionó al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y a la Guardia Nacional Bolivariana entre las estructuras que no recibieron reformas.
El informe de la misión de la ONU, presentado la semana pasada en Ginebra, denunció la continuidad de las detenciones arbitrarias, las torturas contra presos y otras violaciones de derechos humanos. El documento también indicó que al menos 12 cargos políticos del Gobierno interino venezolano están vinculados con violaciones de derechos humanos o crímenes de lesa humanidad.
El Gobierno venezolano defendió el viernes mejoras en la situación de los derechos humanos desde comienzos de año. Entre ellas, citó la Ley de Amnistía y la liberación de hasta 8.743 detenidos. Además, pidió que la misión internacional independiente de investigación de la ONU no prorrogue su mandato.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Internacional de la ONU para Venezuela, Sofia Macher, afirmó que las señales de apertura en Venezuela son “cosméticos” y sostuvo que el aparato represivo continúa intacto, pese a la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
En una entrevista en Ginebra, donde la Comisión presentará el viernes ante el Consejo de Derechos Humanos un informe sobre los acontecimientos posteriores a la captura de Maduro, Macher señaló que las autoridades mantienen las estructuras que permitieron la represión.
“Todo sigue siendo como una Espada de Damocles, si te portas bien no pasa nada, pero si te sales de la línea, haces algo que no le gusta a los que están en el poder, entonces todo está allí, intacto, para volver a reprimir”, explicó.

La titular de la Comisión Internacional de la ONU indicó que los cambios en los responsables de organismos vinculados a la política represiva no modificaron el funcionamiento de esas entidades. “Los mandos medios que implementan la represión siguen intactos”, advirtió.
Macher consideró que el arresto de Maduro marcó un punto de inflexión, aunque lo definió como “una ventana de oportunidad”. A su juicio, los países con mayor influencia sobre Venezuela deben utilizar esa instancia para exigir el desmantelamiento del aparato represivo. “Actualmente siguen vigentes todas las leyes destinadas a controlar a la sociedad civil y que se usan para instrumentalizar la eliminación de la oposición”, agregó.
(Con información de EFE)


