Antes de su viaje a Francia para participar de la “Argentina Week París”, el presidente Javier Milei cuestionó a la Unión Europea y afirmó que se dirige a una “muerte lenta, agónica y cobarde”. Además, volvió a referirse a la soberanía de las Islas Malvinas y calificó al Reino Unido de “potencia difusa”.
En diálogo con la cadena francesa LCI, el mandatario argentino dio su visión sobre el futuro de Europa y remarcó que “se está hundiendo” debido a la sobrerregulación, la cantidad de inmigrantes y por el “wokismo”.
Milei sostuvo que el continente carga con lo que definió como un “perverso Estado de bienestar” que frena el crecimiento económico. Según el presidente argentino, cuando se creó la Unión Europea el producto bruto interno del bloque era comparable al de Estados Unidos, pero ese equilibrio se rompió y Washington superó ampliamente a Bruselas. “En Europa hay demasiada regulación, hay sobrerregulación”, afirmó en la entrevista. A eso sumó lo que calificó como un “terrible problema migratorio” y señaló como ejemplo que Escocia, Gales e Irlanda del Norte habrían pedido dejar el Reino Unido. “El wokismo cometió un verdadero desastre en Europa”, concluyó.
El mandatario fue enfático al advertir que, si los europeos no toman conciencia de esa situación, el continente “dejará de ser lo que alguna vez representó para Occidente”. Y negó que sus palabras sean alarmismo: “No estoy haciendo teoría, solo describo la situación”, dijo.
Dentro de ese diagnóstico, Milei trazó una distinción entre dos ciudades que, a su criterio, encarnan visiones opuestas de Europa. Bruselas, sede de las principales instituciones de la UE, representa para él “la decadencia de Europa, la visión woke, la visión del Estado de bienestar y la lenta marcha hacia el socialismo”. Roma, en cambio, es la que considera la verdadera capital del continente, “por la historia”. El libertario reivindicó los pilares de lo que definió como Occidente: la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos. “Es un mecanismo que pone orden y que posee todos los elementos que hacen que el capitalismo y la libre empresa funcionen y lleven a resultados eficientes, al crecimiento, a la prosperidad”, sostuvo. Entre los pocos líderes europeos que, a su juicio, comprendieron esa realidad, mencionó a la primera ministra italiana Giorgia Meloni y al ex primer ministro húngaro Viktor Orbán.
En ese marco geopolítico, el presidente defendió con firmeza a su aliado Donald Trump y cuestionó que en Europa se lo vea con desconfianza. “Quienes piensan que Trump debilita a Occidente están totalmente equivocados”, afirmó. Para Milei, el mandatario estadounidense “debe ser una de las figuras más importantes de la historia humana en cuanto a la cantidad de conflictos y de guerras que resolvió”. Agregó que Europa “no valora” a Trump porque “la incomoda la verdad”. Fue en ese contexto que el mandatario ratificó el alineamiento estratégico de la Argentina con Estados Unidos e Israel, a los que definió como los mejores representantes “de los valores que hicieron grande a Occidente”.
La entrevista también incluyó un tramo dedicado a las Islas Malvinas. Milei argumentó que la soberanía argentina sobre el archipiélago tiene sustento histórico, técnico y geográfico, y recordó que la población originaria fue expulsada por el Reino Unido, que luego implantó nuevos habitantes. “No hay reclamo de derechos por parte de los originarios ni se habla de autodeterminación, porque la población original fue expulsada”, señaló.

En cuanto a la estrategia para recuperarlas, el presidente fue categórico: “Buscamos recuperarlas por la vía diplomática. Esa es la política de nuestro gobierno”. Descartó cualquier escenario bélico y subrayó que ya reunieron “mucho apoyo” en el plano internacional.
Para justificar la alianza con Washington como parte de esa estrategia, Milei destacó el valor geopolítico del Atlántico Sur. Señaló que el Canal de Panamá “está al borde de la saturación” y que, por esa razón, “no se puede dejar el control del Atlántico Sur en manos de una potencia difusa en términos de transición demográfica”, en alusión directa al Reino Unido. La Argentina, argumentó, es un socio estratégico de Estados Unidos porque produce energía, alimentos, minerales y conocimiento tecnológico: “todo lo que necesita la economía del mañana”.
Frente al diagnóstico sombrío que trazó sobre Europa, Milei contrastó con un optimismo marcado respecto del futuro argentino. “Somos muy optimistas respecto de nuestro futuro, porque en el fondo no tenemos un problema vinculado con la inmigración”, afirmó. Destacó que el mundo necesita alimentos, energía y minerales, tres áreas en las que la Argentina tiene, según sus palabras, “mucho para ofrecer” y concluyó que “es la tierra prometida del futuro”. Sobre Europa, en cambio, dejó abierto un interrogante: “Sabemos en qué se va a convertir ese continente a la luz de los problemas económicos, políticos y demográficos que atraviesa”.
El viaje de Milei a Francia tendrá lugar entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, cuando Milei encabezará la segunda edición de la Argentina Week, un evento diseñado para promover inversiones y mostrar ante empresarios europeos lo que el Gobierno define como la transformación económica del país.
La delegación argentina será, según anticiparon fuentes oficiales, la de “más volumen político y económico de la historia reciente”: viajan Karina Milei como secretaria general de la Presidencia, los ministros Luis Caputo, Pablo Quirno, Federico Sturzenegger y Mario Lugones, además del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y unos 14 gobernadores provinciales.
La agenda incluye actividades en la sede de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la Agencia Internacional de Energía y la Cámara Internacional de Comercio, y una reunión en el Palacio del Elíseo con el presidente Emmanuel Macron. Los sectores de energía, minería, agroindustria, infraestructura y tecnología serán el eje central de las exposiciones ante un auditorio previsto de unas 400 personas, con presencia confirmada de los CEO de compañías como Total, ENI, Glencore, Rio Tinto Lithium y Santander, entre otras.



