Históricamente, la carga del control de la natalidad recae mayormente sobre los hombros de las mujeres. Píldoras, dispositivos, inyecciones, efectos secundarios: una lista extensa de opciones, todas ellas femeninas. Los hombres, por su parte, tenían preservativos o vasectomía. Punto.

Pero eso está a punto de cambiar. NEXT Life Sciences acaba de anunciar resultados prometedores de dos productos que podrían reconfigurar la forma en que las parejas acceden a opciones anticonceptivas.

Por qué tardamos tanto en llegar aquí

Durante años, la anticoncepción femenina se vendió como algo resuelto. Un problema cerrado. Y la responsabilidad, claro, sobre las mujeres.

Sin embargo, una encuesta realizada por Public Health England mostró lo que muchas ya sabían: un tercio de los encuestados (más del 97% mujeres) había dejado de usar o cambiado de método anticonceptivo.

Las razones eran variadas. Efectos secundarios que no aguantaban más. Cansancio de un sistema que no se adaptaba a nada. Mientras tanto, el 18% de los participantes reportó no usar nada o recurrir a métodos poco confiables, como el coito interrumpido.

(Foto: Adobe Stock)
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Recién ahora alguien se atrevió a preguntar: si las mujeres están hartas, ¿por qué no compartir la responsabilidad?

“Creo que como sociedad solo recientemente comprendimos que el control de la natalidad femenino no es la solución para un gran número de mujeres”, explicó LR Fox, fundador y CEO de NEXT Life Sciences.

Fox es especialista estadounidense en innovación reproductiva. Para él, la lógica es elemental: “En una pareja, ambas personas deberían poder decidir qué les conviene. Si no están listas para tener hijos, entonces las dos deberían usar anticonceptivos.”

PlanA: diez años de protección en una visita

El primer producto se llama PlanA. Es lo que los especialistas denominan anticonceptivo reversible de acción prolongada. Traducido al lenguaje de la gente: un procedimiento de 10 minutos que funciona una década.

¿Cómo? Se inyecta en los conductos deferentes (los tubos por donde pasa el esperma) un hidrogel biocompatible llamado Vasalgel. Allí crea un filtro microscópico de 1 micrón. Los espermatozoides miden entre 3 y 5 micras. No pueden atravesarlo.

Lo interesante es que el cuerpo no lo rechaza. Sin hormonas, sin efectos secundarios notables. Y si el hombre cambia de opinión, una segunda visita médica lo disuelve.

Los resultados del primer ensayo en humanos fueron contundentes:

  • Disminución del recuento de esperma en apenas 14 días.
  • Ausencia total de espermatozoides entre 14 días y tres meses.
  • Cero efectos adversos sin resolver.

PausePill: la píldora del día (que) importa

El segundo producto funciona completamente distinto. Se llama PausePill y no es para tomar todos los días.

El truco: relaja los músculos alrededor del conducto deferente. Durante la eyaculación, esos músculos se contraen para expulsar el esperma. Con PausePill, simplemente no pasa. La tomas el día que la necesitas; ese día estás protegido.

“Si la tomas, estás cubierto por el día. Funciona porque la tomaste ese día. No importa si la olvidaste la semana pasada”, aclaró Fox.

Nada parecido existe en el mercado para hombres. Ni siquiera para mujeres.

En el ensayo controlado con placebo, los resultados fueron estos:

  • Se impidió la liberación de esperma en todos los participantes dentro de dos horas.
  • Sin impacto en placer o función sexual.
  • Cero efectos secundarios sin resolver.

Y algo inusual: los participantes mostraron “mucho interés en conseguir más” en el futuro. Para un método anticonceptivo, eso es prácticamente un milagro.

El futuro ya está aquí (casi)

“Ambos productos estarán disponibles para los consumidores en un plazo de dos años”, anticipa Fox.

Mientras tanto, desarrollan “alrededor de media docena de otros productos” relacionados con salud reproductiva, incluyendo opciones femeninas innovadoras.

Para muchas parejas, esto representa más que conveniencia. Es una redistribución de responsabilidad que debería haber sucedido hace tiempo. La conversación sobre quién lleva el peso de la planificación familiar está mutando. Finalmente.