• "No subestimamos la amenaza de la criminalidad, pero no externalizamos la responsabilidad de controlar las fronteras. No necesitamos portaaviones fuera de nuestras aguas", dijo el presidente brasileño.
  • Tras su discurso, fue rodeado por autoridades de diversos países que se acercaron a saludarlo. Entre ellas se encontraba el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, pero no hubo saludo.