Oviedo, 5 sep (EFE).- Asturias permitirá por primera vez que hórreos, paneras y cabazos con protección parcial o inferior puedan destinarse a actividades vinculadas al turismo rural, la hostelería, la cultura o la comercialización de productos locales, con el objetivo de frenar el abandono de ese patrimonio y favorecer la conservación de estas construcciones tradicionales.

Esa medida es una de las principales novedades de la reforma del Reglamento de Patrimonio Cultural que el lunes saldrá a información pública por un periodo de un mes en el que el que ciudadanía, profesionales, entidades y administraciones podrán presentar aportaciones a la mayor reforma del texto desde su aprobación en 2015 y que incorpora buena parte de las líneas estratégicas del Plan del Hórreo.

La propuesta parte de la pérdida de funcionalidad económica y del progresivo deterioro de miles de esas construcciones y fija un régimen diferenciado según su nivel de protección, de modo que hórreos, paneras y cabazos, declarados bien de interés cultural incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias o protegidos integralmente por los catálogos municipales, mantendrán exclusivamente sus usos tradicionales como granero, despensa o almacén

En cambio, los que cuenten con protección parcial o inferior podrán utilizarse como espacios auxiliares de viviendas existentes, puntos de información turística o cultural, zonas de almacenamiento compatibles con su conservación o pequeños establecimientos vinculados a la producción agroalimentaria y la artesanía tradicional, así como a otros usos que puedan determinarse mediante futuros desarrollos técnicos

No obstante, las construcciones no se podrán convertir en edificaciones convencionales ni alterar su tipología, materiales o elementos característicos, de forma que los nuevos usos deberán ser compatibles con sus valores patrimoniales y contribuir a garantizar su conservación a largo plazo, bajo la premisa de que una construcción en uso tiene más posibilidades de mantenerse que una abandonada. EFE