El debate sobre redes aéreas en Bogotá se apoya en cifras de la Uaesp, que reportó 6.112.440 metros de alumbrado aéreo, y en 99 órdenes de trabajo por riesgo eléctrico registradas en 2025 - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Bogotá dio un primer paso para retirar cables abandonados y llevar nuevas redes bajo tierra con la aprobación en la Comisión de Hacienda del Concejo de una proposición que ordena al Distrito promover el soterramiento progresivo de la infraestructura aérea de energía y telecomunicaciones instalada en el espacio público.

La iniciativa, presentada por los concejales Julián Sastoque y Juan David Quintero Rubio, se incorporó como un artículo nuevo al Proyecto de Acuerdo 724 de 2026. Su alcance incluye cables de energía, telecomunicaciones, internet, telefonía, televisión y elementos asociados que se encuentran sobre postes o fachadas. Para que las disposiciones sean obligatorias, el proyecto deberá completar su trámite de aprobación y ser sancionado conforme al procedimiento aplicable.

La propuesta busca abordar la acumulación de cableado aéreo visible en calles, andenes y barrios de Bogotá. Según el diagnóstico expuesto ante el Concejo, buena parte de las redes instaladas no estaría en uso, mientras que la ciudad no cuenta con un inventario verificable sobre la extensión total de los cables aéreos ni sobre cuántos permanecen abandonados.

La iniciativa incorporada al Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 incluye cables de energía, telecomunicaciones, internet, telefonía, televisión y otros elementos instalados sobre postes o fachadas - crédito Prensa Juan David Quintero

El plan para retirar y soterrar las redes aéreas

La proposición plantea una estrategia en tres etapas:

  • La primera consiste en identificar y desmontar las redes, cables y demás elementos que ya no presten ningún servicio y permanezcan ocupando el espacio público.
  • La segunda fase propone trasladar bajo tierra, de forma gradual, los cables aéreos que sigan en funcionamiento. El avance dependerá de condiciones técnicas, ambientales, urbanísticas y económicas, por lo que la iniciativa no fija la obligación de enterrar de inmediato toda la infraestructura existente.
  • El tercer frente busca impedir que se incremente el cableado en postes y fachadas. Las nuevas redes, ampliaciones, reposiciones y reubicaciones deberán instalarse a través de infraestructura subterránea, salvo que exista una imposibilidad técnica, ambiental, urbanística o de seguridad debidamente justificada y autorizada.

“Primero tenemos que retirar lo que está abandonado”, señaló el concejal Juan David Quintero. El cabildante añadió que, tras esa labor, Bogotá deberá soterrar gradualmente las redes que siguen activas y evitar la instalación de nuevos cables aéreos.

La norma propuesta se denomina “Soterramiento y aprovechamiento compartido de la infraestructura subterránea de redes”. Además de reducir la presencia de cables visibles, plantea que los operadores compartan la infraestructura bajo tierra para evitar intervenciones repetidas sobre vías, andenes y otros espacios públicos.

Empresas tendrán que identificar cables que ya no usan

La iniciativa establece que las empresas o entidades responsables de redes instaladas en el espacio público deberán identificar cuáles de sus cables y elementos se encuentran en desuso, precisar su ubicación y presentar un plan para retirarlos.

La ejecución de esos planes deberá comenzar, como máximo, durante el primer año de vigencia de la eventual norma. La Administración distrital deberá hacer seguimiento a las acciones de desmantelamiento previstas por los responsables de la infraestructura.

La propuesta también contempla un mecanismo para actuar cuando una empresa no retire el cableado abandonado que le corresponde desmontar. En esos casos, el Distrito podría realizar directamente la intervención y cobrar posteriormente al responsable el costo de los trabajos.

“El Distrito no tiene por qué pagar con recursos públicos una obligación que le corresponde a quien instaló o utilizó esa infraestructura”, explicó Quintero. El concejal sostuvo que la medida no crea un impuesto, sino que busca trasladar el costo del retiro a quien mantenga redes sin uso en el espacio público.

La propuesta para el soterramiento en Bogotá plantea primero identificar y desmontar las redes en desuso que ocupan el espacio público - crédito Enel Colombia

El mecanismo requerirá reglamentación de la Administración distrital. Entre los asuntos que deberán definirse están la forma de establecer que una red está en desuso, el procedimiento para identificar a su propietario, los plazos de retiro, las condiciones de seguridad y las medidas que se adoptarán cuando no sea posible determinar quién instaló el cable.

El diagnóstico sobre redes aéreas y riesgo eléctrico

La proposición parte de cifras de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp). Esa entidad reportó que la red del sistema de alumbrado público de Bogotá suma 8.446.885 metros, de los cuales 6.112.440 metros, equivalentes al 72%, corresponden a redes aéreas.

El dato no incluye el cableado de telecomunicaciones que comparte muchos de los mismos postes. Por ello, el volumen total de infraestructura aérea podría ser mayor, aunque la Secretaría Distrital del Hábitat reconoció ante el Concejo que no cuenta con información verificable sobre los kilómetros existentes ni sobre la cantidad de cables abandonados.

La falta de datos impide establecer cuántas redes permanecen activas y cuáles ya no cumplen una función. El concejal Quintero sostuvo que alrededor del 70% de los cables instalados en postes de la ciudad no prestarían servicio, aunque esa proporción hace parte de la preocupación planteada por el cabildante y no de un inventario oficial consolidado.

El plan establece que los cables aéreos que sigan en funcionamiento se trasladarán bajo tierra de forma gradual según condiciones técnicas, ambientales, urbanísticas y económicas - crédito Enel Colombia

El debate también se relaciona con la seguridad eléctrica. Durante 2025 se registraron 99 órdenes de trabajo por fallas de riesgo eléctrico, de acuerdo con la información presentada para sustentar la iniciativa.

Sastoque afirmó que la aprobación en comisión permite avanzar hacia una gestión del espacio público basada en información sobre la infraestructura existente. La proposición ordena construir el inventario de elementos en desuso necesario para exigir el retiro de las redes abandonadas y coordinar el aprovechamiento compartido de los ductos subterráneos.