Elecciones generales 2026 en Brasil Más de 158 millones de votantes habilitados para acudir a las urnas este domingo optarán (la polarización extrema entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro suma más del 90% de los votos) por darle un cuarto mandato al líder del Partido de los Trabajadores, idea con la que hay cierto grado de insatisfacción, o por el retorno al Planalto —sede que destruyó la masa bolsonarista el 8 de enero de 2023— del apellido Bolsonaro. El resultado dejará un nuevo estado de relaciones entre los países de la región, y una nueva relación entre la región y China y Estados Unidos. Es Donald Trump y su Escudo de las Américas, el auspicio de la nueva ola de derecha en la región. En su última visita a Brasil, para acompañar un acto de Bolsonaro, Javier Milei dejó para Lula la triple calificación de "ladrón, presidiario y totalitario". Lo más probable es una resolución en segunda vuelta, el próximo 25 de octubre. Sin embargo, los candidatos fueron a fondo durante las últimas jornadas, en pos de captar el voto indeciso (más de un tercio de los electores). Bolsonaro apeló este domingo, luego de emitir su voto, al cansancio por la inseguridad, la corrupción, la conformación del Tribunal Supremo y el gasto público. El voto evangélico, clave en el triunfo presidencial de su padre Jair, puede ser también determinante en esta elección. Bolsonaro votó apenas habilitadas las máquinas de votación, en Río de Janeiro. Allí, dijo a los periodistas que se propone "liberar al país". Se eligen este domingo, además, gobernadores, la renovación de la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado. Para ganar en primera vuelta, el candidato debe obtener el 50% más uno de los votos válidos.