Brasilia, 14 sep (EFE).- El Gobierno de Brasil se reunirá presencialmente con representantes de la Administración de Donald Trump para negociar los aranceles que Estados Unidos impuso a buena parte de los productos brasileños en vísperas de las elecciones presidenciales del 4 de octubre en el país suramericano, informaron este lunes fuentes oficiales.

El encuentro tendrá lugar al margen de una cumbre ministerial de Comercio de los países del G20, que se celebrará entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre en Milwaukee, según anunció el ministro de Industria y Comercio de Brasil, Márcio Elias Rosa.

"Tanto nosotros como la USTR (la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU.) esperamos celebrar allí una reunión presencial (...) Los equipos técnicos siguen conversando con normalidad", indicó Elias Rosa en declaraciones a la prensa.

Al ministro lo acompañará el canciller brasileño, Mauro Vieira, con el objetivo de reunirse ambos con el representante de Comercio de EE.UU., Jamieson Greer.

De confirmarse, el encuentro coincidirá con los últimos días de campaña antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 4 de octubre en Brasil, que se perfilan como un pulso entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump.

Encima de la mesa de negociación están los aranceles adicionales de entre el 12,5 % y el 25 % que el Gobierno de Trump impuso a una buena parte de las importaciones brasileñas.

El primer porcentaje se enmarca dentro de una investigación contra unos sesenta países por el supuesto uso de trabajo forzoso en las cadenas productivas.

El segundo fue el resultado de otra investigación de la oficina comercial estadounidense por supuestas prácticas desleales por parte del gigante suramericano.

Entre esas prácticas supuestamente "discriminatorias" incluyó el sistema de pagos automáticos PIX, las trabas para acceder a ciertos mercados brasileños, como el automovilístico o el de combustibles, la lucha contra la corrupción, las leyes de propiedad intelectual y la deforestación ilegal.

No obstante, Trump eximió de ese arancel adicional a unos 2.100 productos, entre ellos la carne, el café, el petróleo, las piezas para la fabricación de aviones, el zumo de naranja y las tierras raras, insumos de extrema importancia para su mercado doméstico.

Con todo, Brasil ha rechazado todos los argumentos del 'tarifazo', al asegurar que la balanza comercial es ampliamente favorable a EE.UU. y al no aceptar negociar cuestiones de soberanía nacional, como su revolucionario sistema de transferencias bancarias.

El Gobierno de Lula ha reafirmado su disposición a mantener abierto el diálogo, aunque en paralelo activó el proceso para responder con medidas de reciprocidad al considerar los aranceles "inaceptables".

El pasado 31 de agosto, Vieira y Elias Rosa ya mantuvieron un encuentro telemático con Greer, aunque entonces no se anunció ningún acuerdo.

Esa reunión a distancia estuvo precedida por una conversación telefónica, diez días antes, entre Lula y Trump, quienes pactaron retomar los canales de diálogo con el fin de alcanzar una "solución negociada". EFE