Bruselas, 21 sep (EFE).- La Comisión Europea propuso este lunes crear un sistema común de clasificación para los centros de datos de la UE que mida su consumo de energía y agua y su impacto sobre la red eléctrica, ante el fuerte aumento de la demanda energética asociado al desarrollo de la inteligencia artificial.
"Triplicar nuestra capacidad de centros de datos no puede significar triplicar la presión sobre nuestras redes eléctricas, nuestra agua y nuestras facturas energéticas. Todo comienza con la transparencia", declaró en un comunicado la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera.
El sistema se aplicará a los centros de datos con una capacidad superior a 500 kilovatios y tendrá también en cuenta aspectos como la reutilización del calor residual, la instalación de capacidad adicional de generación de energía limpia y su capacidad para adaptar el consumo a las necesidades de la red.
La iniciativa pretende aumentar la transparencia sobre el uso de recursos en un sector cuya capacidad la UE quiere triplicar en los próximos cinco a siete años para reforzar su independencia tecnológica y su soberanía digital.
Ribera defendió que los centros deben ser "eficientes, flexibles, alimentados con energía limpia adicional y reutilizando el calor residual" para que puedan convertirse en "un activo para la transición energética de la UE".
Según los datos que maneja la Comisión en su propuesta, los centros de datos consumieron unos 68 teravatios hora (TWh) de electricidad en la UE en 2024 y, debido en gran medida al despliegue de la inteligencia artificial, su consumo podría aumentar hasta 114 TWh en 2030, más del 3 % de toda la demanda eléctrica comunitaria.
Bruselas subrayó además el potencial de aprovechar la energía que actualmente se pierde, ya que reutilizar aproximadamente la mitad del calor residual de los centros de datos europeos equivaldría a cubrir toda la demanda de calefacción de unos cuatro millones de hogares.
"Comprender su consumo de energía y recursos es el primer paso esencial para integrarlos de forma sostenible en nuestro sistema energético", señaló por su parte el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, quien agregó que "la soberanía digital debe ir de la mano de la responsabilidad energética".
El reglamento delegado que introduce la clasificación tendrá que superar ahora un periodo de control de dos meses por parte del Parlamento Europeo y el Consejo, y las primeras etiquetas de sostenibilidad de los centros de datos deberían empezar a exhibirse en 2027.
Paralelamente, la Comisión lanzó una consulta pública sobre posibles estándares mínimos de rendimiento energético para los centros de datos que operan en Europa, la cual permanecerá abierta hasta el 14 de diciembre. EFE




