Maximiliano Cabrera tiene 26 años y está desaparecido desde el 28 de agosto en San Luis. Ese día había ido junto a su hermano a un basural ubicado en la zona de la Ruta 7 para buscar aluminio y hacer unas changas. Cerca de las 10 de la mañana, le dijo que se iba a dormir y se fue solo del lugar. Desde ese momento, nadie volvió a verlo.
Brenda, su pareja, habló con TN y reconstruyó las últimas horas antes de la desaparición. Según contó, Maxi había llegado al basural junto a uno de sus hermanos. Allí comieron y estuvieron un rato con otras personas. Minutos después, mientras las máquinas trabajaban en el lugar, Maxi le pidió a su hermano que fuera a buscar cosas y él siguió caminando hasta bajar del basural. “Cuando baja, le dijo al hermano que se iba a dormir y no se supo más nada”, relató Brenda.
El hermano lo buscó durante varias horas, hasta alrededor de las 19 del mismo día, pero no logró encontrarlo. El joven no llevaba celular y no pudieron intentar ubicarlo mediante el dispositivo.

Brenda explicó que Maxi solía ausentarse durante algunos días porque iba al basural a buscar materiales para vender. Sin embargo, nunca había estado tantos días sin regresar. “Como mucho se iba tres o cuatro días”, contó. Finalmente, el miércoles 2 de septiembre realizaron la denuncia por su desaparición y la causa quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción N°2 de San Luis.
Desde entonces, los familiares intentaron reconstruir sus movimientos y revisaron las cámaras de seguridad de la zona. Según explicó Brenda, no lograron obtener imágenes que permitieran saber qué ocurrió después de que Maxi bajó del basural.
El lugar presenta además dificultades para la búsqueda: el ingreso de las personas que van para recolectar aluminio se encuentra separado del acceso utilizado por las máquinas. A pocos metros hay un campo y -según la familia- no hay cámaras que hayan registrado el momento en que Maxi se retiró del sector.
La búsqueda se concentra en el basural
En los últimos días, los investigadores volvieron a trabajar sobre el basural. De acuerdo a lo que contó Brenda, ya participaron perros de búsqueda y se utilizaron máquinas para intentar detectar la presencia de un cuerpo.
Ahora, las tareas están concentradas en remover la tierra de distintos sectores: “Nos dicen que están removiendo, que ya fueron con los canes, pusieron máquinas que detectan cuerpos. Solo falta una parte del basural que terminen de remover la tierra”.
Brenda aseguró que la familia descarta, hasta el momento, que Maxi haya tenido algún conflicto que explique su desaparición. “No tenía problemas, eso lo descartamos. Solo salía a hacer changas”, sostuvo.
El joven es padre de una nena de 8 años y su pareja está embarazada de casi siete meses. La nena sabe que su papá está desaparecido y que lo están buscando, aunque la familia intenta mantenerla al margen de los detalles de la investigación. “No sabe más de lo que no tiene que saber”, dijo Brenda.




