
Las Cámaras de Comercio de Cusco, Puno, Huancayo, Apurímac y Ayacucho pidieron al Gobierno convertir la masificación del gas natural en una política de Estado y adoptar medidas que permitan ampliar el acceso a este recurso en las regiones del centro y sur del Perú.
En un pronunciamiento dirigido a la presidenta de la República, Keiko Fujimori; al presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta; y al ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, las organizaciones sostuvieron que la desigualdad en el acceso al gas natural persiste más de veinte años después de la puesta en operación de Camisea.
Según las cámaras, mientras algunas zonas del país acceden al gas natural para hogares, empresas e industrias, amplios territorios del centro y sur continúan dependiendo del GLP, la electricidad y otros energéticos que consideran de mayor costo. Las organizaciones sostienen que esta situación encarece la producción, resta competitividad, limita nuevas inversiones y dificulta la industrialización y la diversificación productiva, además de elevar los gastos energéticos de miles de familias.
Piden decisiones y plazos concretos
Las cámaras consideran que actualmente existe una oportunidad para avanzar con la masificación y pidieron al Ejecutivo adoptar “con sentido de urgencia” las decisiones políticas, técnicas y regulatorias necesarias, garantizando seguridad jurídica, inversión sostenible y plazos concretos para su implementación.
Las organizaciones esperan que “en las próximas semanas” exista una definición clara que permita avanzar con el proceso, aunque el pronunciamiento no precisa una fecha ni detalla cuál debería ser esa definición.

Más allá de una iniciativa específica, las cinco entidades plantearon establecer una “POLÍTICA NACIONAL DE MASIFICACIÓN DEL GAS NATURAL”, con metas, inversiones y plazos definidos, que trascienda a los sucesivos gobiernos y convierta el acceso a energía competitiva en una política de Estado.
Según las cámaras, una mayor disponibilidad de gas natural permitiría reducir los gastos energéticos de las familias y los costos de las empresas, además de generar mejores condiciones para atraer inversiones, crear empleo e impulsar la industrialización y la diversificación productiva de las regiones.
“No pedimos privilegios”
“No pedimos privilegios. Pedimos igualdad de oportunidades para competir, invertir y desarrollarnos”, señalaron las Cámaras de Comercio de Cusco, Puno, Huancayo, Apurímac y Ayacucho.
Las organizaciones calificaron la desigualdad en el acceso al gas natural como una “deuda histórica con las regiones” y sostuvieron que la descentralización debe comprender también un acceso equitativo a los recursos y oportunidades energéticas del país.
El pronunciamiento concluye con un llamado al Gobierno para colocar la masificación del gas entre sus prioridades: “Las regiones ya han esperado demasiado. El momento de decidir es ahora. La masificación del gas natural debe ser una prioridad nacional y una política de Estado”.



