
Las reiteradas interrupciones en la actividad del Puerto de Montevideo volvieron a generar preocupación entre cámaras empresariales de Uruguay, que reclamaron una respuesta ante las consecuencias que, según advirtieron, el conflicto está teniendo sobre la producción, el abastecimiento y el comercio exterior del país.
De acuerdo con un comunicado difundido por las entidades, en lo que va de 2026 se contabilizaron 44 días con interrupciones y, en promedio, el 70% de los movimientos de contenedores resulta afectado. El escenario se concentra particularmente en la terminal especializada en contenedores, aunque la última medida extendió su alcance a todos los puertos del país y sus diferentes actividades.
Alertan por faltantes de insumos y mayores costos
Las cámaras señalaron que 15 de los últimos 16 meses registraron algún tipo de interrupción en los servicios del Puerto de Montevideo. Frente a esa continuidad, plantearon la necesidad de dimensionar los efectos que las medidas pueden generar sobre distintas actividades económicas.
Según indicaron, existen reportes de faltantes de insumos destinados a la producción y de artículos para consumo, además de empresas que enviaron trabajadores al seguro de paro. También mencionaron aumentos de costos y una eventual incidencia sobre los precios.
“Lo que pasa por nuestros puertos es trabajo de los uruguayos y consumo de los uruguayos”, expresaron las organizaciones empresariales en el comunicado.
En ese contexto, reclamaron alcanzar un sistema portuario operativo, estable, previsible y confiable y señalaron que preservar esas condiciones constituye una responsabilidad colectiva por su impacto sobre la actividad económica del país.
El conflicto cobra especial relevancia por el papel que cumple la terminal especializada en contenedores dentro de las operaciones de importación y exportación que atraviesan el principal puerto uruguayo.

Una negociación colectiva detrás del conflicto
El origen de las medidas se encuentra en la negociación para renovar el convenio colectivo de los 550 trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata, luego de que perdiera vigencia el acuerdo anterior.
La terminal pertenece en un 80% a un operador logístico privado de origen belga y en un 20% a la Administración Nacional de Puertos de Uruguay.
Entre los reclamos planteados durante la negociación, el sindicato sostiene que los trabajadores no reciben desde hace más de dos décadas incrementos salariales superiores a los mínimos establecidos. También cuestionó demoras en obras que, según indicó, habían sido comprometidas para fortalecer el posicionamiento de Montevideo como hub portuario regional.
Desde la representación sindical vincularon esos atrasos con un deterioro del servicio y con efectos sobre la posición competitiva del país.
La empresa, por su parte, aseguró haber participado durante los últimos meses en numerosas instancias de negociación y sostuvo que realizó “los máximos esfuerzos” para alcanzar un acuerdo entre las partes.
Servicios mínimos para mantener la operatoria
Ante la continuidad del conflicto, el pasado 11 de septiembre los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Transporte y Obras Públicas de Uruguay resolvieron establecer servicios mínimos mientras se mantenga la disputa entre la empresa y el sindicato.
La decisión busca preservar un nivel básico de seguridad y continuidad operativa dentro de la Terminal Cuenca del Plata. Entre las actividades que deben garantizarse se encuentran el servicio de muelle para la carga y descarga de buques y la recepción de contenedores llenos y vacíos destinados tanto a operaciones de importación como de exportación.
La disposición fue cuestionada por la central sindical, que consideró que el nivel de actividad exigido se aproxima demasiado al funcionamiento de una jornada laboral habitual.
Mientras continúan las negociaciones, las cámaras empresariales volvieron a poner el foco sobre la frecuencia de las interrupciones y sus efectos sobre las cadenas de abastecimiento. El reclamo apunta a encontrar una solución que permita recuperar previsibilidad en una infraestructura central para el movimiento de contenedores, importaciones y exportaciones de Uruguay.




