Jorge “Carna” Crivelli abrió su corazón en el programa Almorzando con Juana (eltrece) y relató cómo fue el proceso en el que descubrió que tenía dislexia, una condición que salió a la luz a partir del diagnóstico de su hijo Mateo cuando tenía ocho años.
Todo comenzó cuando Claudia Ares, la esposa de Carna, notó que Mateo tenía dificultades en el colegio y estaba “uno o dos escalones debajo de sus compañeros”.
Tras consultar con la pediatra, la familia llegó al especialista Gustavo Abichacra, quien les sugirió que el nene era disléxico. “Yo lo miré como diciendo: ‘¿Qué sería?’ No tenía idea de lo que me estaba diciendo”, recordó el humorista.
El especialista les explicó que la dislexia es una condición que también compartieron figuras como Steve Jobs, Tom Cruise, Einstein y Thomas Edison. A partir de ese momento, la familia comenzó a realizar adaptaciones y a dialogar con los docentes para acompañar a Mateo en su aprendizaje.
El impacto del diagnóstico y el camino de adaptación
El diagnóstico no solo cambió la vida de Mateo, sino que también llevó a Carna a descubrir que él mismo era disléxico. “Mirá, si tu hijo es disléxico, uno de ustedes dos también lo es porque es genético”, le advirtió el especialista. Eso lo hizo recordar sus propias dificultades en la escuela y cómo le costaba entender ciertos conceptos.
Carna contó que, para memorizar guiones, utiliza una regla para leer solo el renglón necesario y que prefiere los videos y audiolibros antes que los textos escritos. “Hay muchas técnicas hoy por hoy para poder zafar, pero no es fácil”, reconoció.
El humorista también se involucró con la organización Disfam y comenzó a dar charlas para concientizar sobre la dislexia. “Me da mucha pena las cosas que pasan cuando son chicos porque a veces no pueden leer bien, entonces caen en bullying. Es muy frustrante y una cosa que me mató de mi hijo fue que una vez me dijo: ‘Papá, yo siento que soy un tonto’. Yo le digo: ‘¡No!’”, relató.
A partir de su experiencia, Carna alentó a otros padres a consultar ante cualquier duda. “Muchas veces con muy pocas cosas sacan un diagnóstico previo, pero acá lo importante es que un chico disléxico hace cinco veces el trabajo mental que sus compañeros; es un esfuerzo enorme”, subrayó.
El testimonio del humorista busca visibilizar las dificultades que enfrentan quienes tienen dislexia y la importancia de acompañar a los chicos en el proceso escolar, con estrategias y apoyo emocional.



