Toronto (Canadá), 15 sep (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este martes la ampliación de los incentivos fiscales a la inversión empresarial que, según su Gobierno, reducirá al 6,4 % la tasa fiscal efectiva sobre nuevas inversiones en Canadá, la más baja entre las principales economías mundiales y menos de la mitad de la existente en Estados Unidos.

Carney presentó en Toronto la denominada 'Productivity Mega Deduction' durante la primera Cumbre de Inversión de Canadá, una iniciativa con la que Ottawa pretende movilizar un billón de dólares canadienses (unos 720.000 millones de dólares estadounidenses) en nuevas inversiones durante los próximos cinco años.

La medida amplía el número de activos que podrán acogerse a deducciones fiscales aceleradas desde aproximadamente el 15 % hasta más del 65 % del total.

Entre ellos figuran cables de fibra óptica, propiedades mineras, oleoductos y gasoductos, programas informáticos, investigación y desarrollo, equipos informáticos, aeronaves, vehículos, patentes, vías ferroviarias o puentes y carreteras.

Además, el Gobierno convertirá en permanente la posibilidad de que las empresas deduzcan inmediatamente el coste completo de determinadas inversiones durante el primer año en que los activos entren en funcionamiento.

Según Ottawa, las modificaciones reducirán la tasa fiscal efectiva marginal sobre nuevas inversiones empresariales desde aproximadamente el 13 % actual hasta el 6,4 %.

"Estamos enviando un mensaje claro al mundo: Canadá está construyendo a lo grande. Construyan con nosotros", afirmó Carney en un comunicado.

El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, calificó la reforma como "uno de los cambios más significativos en el sistema fiscal empresarial de Canadá en medio siglo" y aseguró que el Ejecutivo pretende crear las condiciones para "un superciclo de inversión".

La nueva deducción amplía la denominada 'Productivity Super-Deduction', incluida por el Gobierno de Carney en los presupuestos de 2025 para permitir la deducción inmediata del 100 % del coste de determinadas inversiones en maquinaria, equipos y tecnología.

Ottawa calcula que unos 280.000 millones de dólares canadienses en inversiones públicas e incentivos federales durante cinco años permitirán movilizar más de un billón de dólares entre capital público, privado e institucional.

El anuncio forma parte de la estrategia de Carney para reducir la vulnerabilidad económica de Canadá ante Estados Unidos y atraer capital internacional en un momento de creciente fragmentación del comercio mundial, exacerbada tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. EFE