Carolina Kopelioff repasó en el ciclo Almorzando con Juana (Eltrece) cómo fue el rodaje de la escena de sexo que protagonizó junto a L-Gante en la segunda temporada de En el barro, la serie de Netflix creada por Sebastián Ortega. La actriz visitó el programa en el marco de la promoción de Cautiva, la miniserie dramática que protagoniza junto a Lorena Vega, estrenada el 18 de septiembre, que retrata el encierro y los abusos sufridos por una joven en el convento de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Entre Ríos.
Consultada por Juana Viale sobre su experiencia junto al cantante de RKT, la actriz remarcó el profesionalismo de Elian Valenzuela, nombre real de L-Gante, durante la grabación, y aseguró que la jornada se extendió hasta la madrugada en una filmación que definió como “compleja” por la combinación de contenido sexual, violencia y diálogo extenso.
“En el barro, posiblemente la viste. La segunda temporada. Mi personaje se llama Nieves, es la hija de Vero Llinás, que es como la capa en esa temporada de la cárcel”, explicó Kopelioff al describir el contexto de la escena, en la que su personaje mantenía un vínculo romántico con el rol interpretado por Valenzuela.

La actriz destacó de manera especial la actitud de L-Gante durante el rodaje, pese a tratarse de su primera incursión relevante en la actuación. “Él estaba superpredispuesto. Tuvimos un momento de ensayo. También estaba la coaching de intimidad, que eso ayuda mucho”, relató la actriz, y agregó que no existió en ningún momento incomodidad entre ambos durante la filmación. “No hubo ningún momento de ningún tipo de incomodidad que yo le tenga que decir particularmente: ‘Che, esto no o esto sí’”, sostuvo.
Consultada sobre la dificultad técnica de la escena, la actriz remarcó que no se trataba únicamente de un pasaje sexual, sino de un fragmento con múltiples capas narrativas. “No es solamente una escena de sexo, era una escena medio también de violencia y de mucho texto. La verdad que rebien”, detalló la intérprete, quien remarcó además la extensión de la jornada de rodaje. “Grabamos tardísimo esa jornada, de esas que empezás a las 4 de la mañana”, contó, entre risas, ante la sorpresa de la conductora y Coco Sily, presentes en la mesa del ciclo.
La actriz cerró su relato con una definición contundente sobre el desempeño de Valenzuela frente a cámara. “Un gran actor, la verdad”, sostuvo Kopelioff, quien agregó que, tras finalizar la grabación, ambos intercambiaron mensajes en los que el cantante expresó satisfacción con el resultado final de la escena. “Después también intercambiamos unos mensajes de: ‘Che, la verdad que quedó superbién’. Él estaba recontento”, contó la actriz.
Meses antes, en una entrevista en Sería Increíble (OLGA), Carolina había profundizado sobre el protocolo de intimidad que atraviesa cada escena de este tipo dentro de la producción de Ortega. La actriz explicó que, previo al rodaje, los intérpretes reciben un formulario en el que deben especificar qué aspectos de su cuerpo están dispuestos a mostrar frente a cámara. “Te mandan un formulario donde vos ponés qué estás dispuesto a hacer”, señaló, y remarcó el nivel de detalle que incluyen esas consultas. “Hasta lo más boludo que vos decís, ¿de verdad esto me lo van a preguntar?”, relató.
El proceso continúa con una charla individual junto a la coordinadora de intimidad de la serie, identificada por la actriz como Tati Rojas. “Yo tuve una charla con ella, yo sola, donde hablábamos. Después, bueno, ella lo mismo con Elian”, detalló Kopelioff, quien explicó que luego de esos encuentros individuales se realiza un ensayo conjunto entre ambos intérpretes y la coordinadora, en el que se practican las posiciones de la escena con elementos que evitan el contacto físico directo. “Lo haces, posta, con una pelota para que no haya contacto físico entre las dos personas”, ejemplificó.




