Barcelona, 8 sep (EFE).- Más de un millón de estudiantes catalanes han iniciado este martes el curso escolar con una nueva huelga de docentes, con marchas en once puntos del territorio, y con los resultados de las pruebas PISA, en las que el alumnado catalán ha superado la media española y europea, aunque con unos resultados sin validez e incomparables por un error en la muestra.

La huelga, convocada por Ustec, CGT, Intersindical, CNT y COS, en el marco de la Assemblea Educativa de Barcelona, ha contado en Barcelona con 1.800 manifestantes, según la Guardia Urbana, y 5.000, según la organización.

La vuelta a las clases también ha contado con protestas en el Baix Llobregat, Girona, Catalunya Central, Maresme, Vallès Oriental y Occidental, Tarragona, Terres de l'Ebre, Lleida y Alt Pirineu i Aran, con varios cortes en las carreteras sobre las 7 horas de la mañana por parte de los profesores.

Durante la jornada, no han faltado las características camisetas amarillas que portan los docentes en huelga, los silbatos y los cánticos y pancartas contrarios a la gestión del Departamento de Educación, la misma imagen que se vio en la veintena de protestas que tuvieron lugar en el primer semestre del año.

El Departamento de Educación ha cifrado en un 9,3 % el seguimiento de la huelga de profesores en el primer día de curso escolar, con cifras de las 11:30 horas, un porcentaje que los sindicatos huelguistas han elevado al 30 %.

Comparando estas cifras con la primera y última protesta del ciclo de huelgas con el que finalizó el anterior curso, el seguimiento en la movilización del 12 de mayo (primera) fue del 31,97 %, y la del 9 de junio (última), del 12 %.

Antes de iniciar la manifestación en Barcelona, el portavoz de la Assemblea Educativa de Catalunya, Ramon Castell, ha amenazado con la posibilidad de organizar un nuevo ciclo de huelgas este curso si el departamento no se abre a negociar con la comunidad educativa.

"Estamos aquí para empezar un nuevo ciclo de huelgas porque el departamento no ha negociado ni piensa negociar ni tiene una solución para salir de esta crisis educativa. El curso acabó con un ciclo de huelgas y ahora empieza un ciclo de huelgas", ha destacado Castell.

Ustec, CGT e Intersindical, impulsores del último ciclo de huelgas del curso anterior, también han recriminado que en los últimos días el presidente catalán, Salvador Illa, y la consellera de Educación, Esther Niubó, hayan pedido a los sindicatos un "paréntesis" y la retirada de la huelga de hoy.

Por su parte, Niubó ha instado a los sindicatos que han convocado el paro a cerrar el conflicto educativo "trabajando, y no con una huelga cada semana", poniendo de relieve el "esfuerzo presupuestario realizado" en los acuerdos de marzo y mayo.

Asimismo, ha dejado entrever que este curso se abrirá un debate "estructural" con la comunidad educativa y las familias para abordar los principales caballos de batalla de la educación catalana.

Niubó ha evitado pronunciarse sobre las pruebas PISA, en las que el alumnado catalán ha superado la media española y europea, aunque con una muestra no representativa, debido a que la tasa de alumnado excluido de la muestra catalana alcanzó el 23,2 %, muy por encima del 5 % establecido como referencia.

Sin embargo, ha insistido en que uno de los objetivos del departamento es la mejora de la comprensión lectora, con unos niveles en decadencia a nivel mundial, como muestran los resultados de PISA, por lo que ha abierto la puerta a recuperar las lecturas obligatorias y estrechar el cerco con el uso de la inteligencia artificial (IA) en el aula.

Pese al arranque disruptivo del curso, escuelas e institutos han abierto sus puertas de manera puntual y se han vuelto a ver las típicas escenas de alumnos nerviosos por conocer a su nuevo maestro o profesor y por el reencuentro con los amigos después del largo verano.

En la escuela barcelonesa Alexandre Galí, situada en el paseo marítimo de la Barceloneta, algunos padres aseguraban apoyar por completo la protesta de los docentes, mientras que otros criticaban que hubieran decidido retomar las movilizaciones desde el primer día del curso escolar.

"Veo bien que hagan huelgas, pero es un caos que haya sido el mismo primer día. Los nenes están ilusionados y nerviosos porque no saben qué clase tienen y si vendrá su profesor. Se podrían haber esperado un poco más", ha asegurado a EFE una de las madres.

La directora de la escuela, Laura López, ha señalado que el curso "empieza con bastante malestar" porque el profesorado "se está desgastando por la intensidad en las aulas y los pocos recursos para atender la diversidad que tenemos". EFE

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