
Durante un operativo policial para desarticular una banda narco, las autoridades capturaron a un hombre de 41 años que era intensamente buscado por el crimen de un comerciante ocurrido a mediados de marzo en Ituzaingó. El sospechoso también estaba señalado por torturar a dos ancianas durante un robo en el misma municipio.
Jorge Facundo F. tenía una orden de captura nacional e internacional. Al momento de su detención, las autoridades advirtieron de inmediato su condición y lo pusieron a disposición de la fiscal María Alejandra Bonini -titular de la UFI Descentralizada N° 2- a cargo de la investigación por ambos hechos.
Este martes fue trasladado a Morón para ser indagado judicialmente, además de someterlo a extracción de sangre para cotejar su ADN con el material hallado en la escena del crimen, según indicó Primer Plano Online.
La causa se inició en marzo de 2026, luego de que la hermana de Andrés Raúl Cerviño lo encontrara sin vida en su vivienda de la calle Bacacay al 900, en la intersección con General Soler. La mujer había ido a visitarlo y encontró la puerta de ingreso abierta. Al ingresar, halló el cuerpo del hombre de 54 años tendido en el suelo, atado de pies y manos, en medio de un importante desorden. La reja de una de las ventanas estaba forzada. Cuando llamó al 911 y los efectivos policiales arribaron, confirmaron que ya estaba muerto.
La autopsia dispuesta por Bonini arrojó que el comerciante había muerto por asfixia mediante compresión y sofocación, es decir, fue ahorcado desde atrás con un brazo. El cuerpo presentaba además múltiples heridas en el rostro y las piernas. “Fue muy torturado”, revelaron fuentes de la investigación.

Días antes del crimen, el mismo grupo de delincuentes había entrado al domicilio de dos ancianas, también en la zona oeste del Gran Buenos Aires, a quienes les quemaron las yemas de los dedos con cera de vela para que revelaran dónde guardaban dinero, les arrojaron agua caliente y les colocaron bolsas en la cabeza.
El vínculo entre ambos hechos quedó establecido a través de las imágenes recopiladas por el Laboratorio de Imágenes del Municipio de Ituzaingó y los registros fílmicos de las cámaras privadas de los vecinos. Durante el análisis detectaron que los delincuentes se movían en un vehículo gris modelo Renault Fluence cuya patente quedó registrada en varios domos. Ese mismo rodado había sido publicado para la venta en octubre del año pasado con un perfil apócrifo, en la sección de ventas de Facebook. A su vez, la patente figuraba registrada en una aplicación de viajes, donde todavía estaba activo.

La información recabada por la Policía de la Ciudad y municipios linderos permitió rastrear el auto hasta que lo divisaron circulando por la intersección de las avenidas Castañares y Larrazabal, en el barrio porteño de Mataderos. Allí, fue detenido Víctor Fernando David Cequeira (42), quien además llevaba puesta la misma gorra amarilla que había usado en ambos asaltos. La fiscal ordenó el secuestro del vehículo y su teléfono celular, y el allanamiento de su domicilio de la calle Huabac al 6700, en la Ciudad de Buenos Aires. En la vivienda secuestraron tres teléfonos adicionales.
De esta manera, las autoridades lograron dilucidar quién era el segundo sospechoso. Las antenas del teléfono que usaba impactaron en los registros de ambas entraderas, lo que lo ubicó en la escena de los dos hechos. Pese a los sucesivos allanamientos realizados por la SubDDI de Ituzaingó, Jorge Facundo F. no había podido ser capturado, hasta que el reciente operativo en Lomas de Zamora lo delató.
“Es uno de los sujetos que estuvo en el interior de la casa de Cerviño, y creemos que fue coautor material del crimen”, indicaron fuentes de la investigación consultadas por Primer Plano Online.
Tanto Cequeira, que permanece detenido, como el individuo de 41 años enfrentan cargos por homicidio agravado —cometido con ensañamiento y para consumar el robo— y robo agravado por fractura de lugar habitado.



