A los 58 años, Céline Dion incorporó una exigente rutina de entrenamiento a su preparación para volver a los escenarios. La cantante combina dos disciplinas durante cinco días de la semana: pilates y ballet, además del trabajo de rehabilitación que mantiene desde hace años.
La propia artista detalló que su preparación no consiste en sesiones breves: cada entrenamiento de pilates dura una hora y media y lo realiza tres veces por semana.
En total, son cinco jornadas semanales de actividad física, con tres sesiones de pilates y dos clases de ballet. El programa fue diseñado en el contexto específico de su preparación para regresar a realizar conciertos, por lo que no se trata de una recomendación general de entrenamiento.
El pilates permite trabajar aspectos como la estabilidad, el control corporal, la postura y la fuerza, mientras que el ballet exige coordinación, movilidad, equilibrio y precisión de movimientos.

El entrenamiento que acompañó su regreso a los escenarios
La rutina forma parte de un proceso mucho más amplio. Dion reveló públicamente en 2022 que había sido diagnosticada con síndrome de la persona rígida, un trastorno neurológico poco frecuente que puede provocar rigidez muscular y espasmos dolorosos.
Durante los últimos años, su recuperación incluyó fisioterapia, terapia vocal, inmunoterapia y diferentes medicamentos, además del entrenamiento físico.
Ese trabajo tuvo un objetivo muy concreto durante 2026: recuperar las capacidades necesarias para volver a realizar espectáculos completos. El 12 de septiembre, la cantante regresó a un concierto de larga duración en Francia después de años sin ofrecer un show completo.
Por lo tanto, la preparación física no surgió como una rutina destinada únicamente a mantenerse en forma. Pilates y ballet fueron incorporados como parte del trabajo necesario para recuperar fuerza, movilidad y control de sus movimientos de cara a las exigencias del escenario.

Una rutina intensa de cinco días por semana
La organización semanal de Dion queda dividida de manera sencilla: tres días de pilates de 90 minutos y otros dos de ballet. Esto representa cuatro horas y media semanales solamente de pilates, a las que se suman las clases de danza y el resto de su preparación.
Sin embargo, su regreso también incluye un intenso trabajo vocal y médico. La artista contó que atravesó un largo proceso para volver a controlar capacidades físicas que antes daba por sentadas y que actualmente continúa trabajando junto con profesionales.
Más que una fórmula universal para mantenerse en forma a los 58 años, su caso muestra una rutina diseñada alrededor de una necesidad concreta: preparar nuevamente el cuerpo para afrontar conciertos de varias horas después de un extenso período de rehabilitación.




