El Escudo de las Américas busca congelar activos, restringir visados y aplicar sanciones penales a organizaciones criminales identificadas.

El Gobierno de José Antonio Kast informó este martes que dejó de ser un mero “observador” y adhirió al Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump para combatir el crimen organizado y el narcotráfico de manera conjunta que agrupa a 15 países de la región de sintonía conservadora.

El grupo se reunió en Nueva York, aprovechando la visita de todos los mandatarios firmantes a la 81a asamblea general de la ONU, y una vez finalizada la sesión el presidente chileno salió a aclarar en un punto de prensa las implicancias de pertenecer a dicha coalición asegurando que “aquí no hay un tratado, para que nadie crea que aquí estamos pasando a llevar la soberanía de Chile y la institucionalidad nacional”.

De acuerdo a Kast, formar parte de este club implica “una coordinación, una adhesión a ciertas líneas de acción en contra del crimen organizado, que reúne a dos países más de los que estuvieron en la ocasión anterior, como es Colombia y como es Perú, y en este sentido, buscamos la coordinación entre nosotros”.

José Antonio Kast posando junto a sus homólogos de Perú, Keiko Fujimori; de Paraguay, Santiago Peña, y de Ecuador, Daniel Noboa, durante una reunión del Escudo de Las Américas este martes, en Nueva York. (EFE/ Presidencia de Chile)

Sin ejercicios militares

“Aquí no hay un tratado que firmen los 15 países, sino que se trata de compartir cierta información respecto de crimen organizado. Todos en Chile sabemos lo que es el Tren de Aragua. ¿Necesitamos herramientas para perseguir en todos los países al Tren del Aragua? Sí. Jalisco Nueva Generación, ¿es un cartel que está instalado en Chile? Sí. ¿El Cartel de Sinaloa está instalado en Chile? Sí. Por lo tanto, todos los países tenemos que ver las condiciones necesarias para que estos delincuentes no encuentren asilo en ninguna nación”, argumentó el mandatario.

Dicha cooperación “requiere compartir información de acuerdo a las normas establecidas internacionalmente, que podemos ir trabajando hacia adelante, planteando, por ejemplo, proyectos de ley a los distintos congresos para determinar cuáles son las organizaciones criminales y poder tenerlas identificadas”, agregó.

Tocante a si la adhesión al Escudo de las Américas implica también ejercicios militares conjuntos o la participación de EE.UU en operativos en suelo chileno, Kast fue tajante y señaló que “aquí no estamos hablando de operaciones militares en contra de crimen organizado o de terrorismo, aquí estamos hablando de coordinación, de información, de seguimiento de bandas de crimen organizado, no de operaciones militares”.

Finalmente, el mandamás chileno reclacó que “nosotros en esto recordamos siempre nuestra soberanía, nuestra institucionalidad. Por lo tanto, en esta reunión del Escudo de las Américas no se tocó el tema de las intervenciones que eventualmente haga algún país para perseguir al crimen organizado o al terrorismo o al narcotráfico. Esto es distinto, y eso es el Escudo de las Américas, donde se señala cuáles son las organizaciones criminales respecto a las cuales se podrá, respetando la institucionalidad de cada país, pero compartiendo cierto grado de información”.