El presidente de Chile, José Antonio Kast. EFE/Sarah Yenesel

El presidente de Chile, José Antonio Kast, hizo el anuncio durante un punto de prensa en Nueva York, adonde viajó para participar de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas y de una reunión del bloque encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Esto nos da certeza a todos de que tendremos normas similares para perseguir a estas organizaciones”, dijo, y remarcó que la participación de quince países confirma el carácter global del fenómeno.

Consultado sobre las condiciones del acuerdo, el presidente insistió en que la adhesión no compromete la soberanía nacional. “Aquí no hay un tratado, para que nadie diga que estamos pasando a llevar la soberanía o la institucionalidad del país”, sostuvo, y precisó que se trata de una coordinación de líneas de acción y de intercambio de información, sin implicar operaciones militares conjuntas en territorio chileno.

El Escudo de las Américas nació el 7 de marzo de 2026 en una cumbre celebrada en el complejo Trump National Doral, en Miami, donde el mandatario estadounidense reunió a doce gobiernos de la región alineados con Washington. La iniciativa se enmarca en lo que la administración estadounidense denominó la “Doctrina Donroe”, una referencia a la histórica Doctrina Monroe orientada a reforzar la influencia de Estados Unidos frente a China, Rusia e Irán en el hemisferio. Colombia, bajo el gobierno de Gustavo Petro, quedó fuera de la convocatoria original por las tensiones con Washington.

Hasta este martes, Chile había participado del mecanismo únicamente como observador. La Cancillería chilena señaló que la adhesión plena permitirá coordinar acciones con más de diez países y complementar el trabajo que el país ya desarrolla a través del Compromiso de Santiago, el acuerdo regional contra la delincuencia transnacional suscrito en mayo pasado junto a Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú, al que luego se sumó Paraguay.

El presidente estadounidense Donald Trump señala con el dedo mientras participa en un evento de Shield of the Americas al margen de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. 22 de septiembre de 2026. REUTERS/Kylie Cooper

El bloque identificó a 25 organizaciones criminales consideradas prioritarias, entre ellas el Tren de Aragua, la estructura de origen venezolano con presencia en Chile. La banda está vinculada a causas judiciales en curso en el país, incluido el homicidio de un policía y el secuestro y asesinato de un exmilitar venezolano refugiado político, además de casos de extorsión y explotación sexual. La lista incluye también al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación, de México; al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho, de Brasil, y a Los Choneros y Los Lobos, de Ecuador.

Según el comunicado del Ejecutivo chileno, la participación en el mecanismo ofrece beneficios operativos inmediatos: acceso a información de inteligencia sobre crimen organizado, sistemas de análisis de datos y capacitación para Carabineros y la Policía de Investigaciones. El Gobierno destacó además una mejor coordinación fronteriza con Argentina, Bolivia y Perú, países con los que Chile comparte pasos habitualmente utilizados por redes de tráfico de personas y drogas.

La decisión llega mientras el Ejecutivo de Kast tramita en el Congreso la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, un paquete de 19 iniciativas legales que incluye una polémica reforma constitucional en materia de seguridad presentada en el Senado en agosto. Chile, considerado durante buena parte de la última década uno de los países más estables de la región, registró en los últimos años un aumento de homicidios y de causas vinculadas a bandas extranjeras, lo que instaló la seguridad como prioridad central de la agenda de Gobierno.

La adhesión formal sitúa a Chile dentro de un esquema de cooperación cuyo alcance real dependerá de cómo se traduzca el intercambio de información en resultados judiciales concretos, en un contexto donde la propia Casa Blanca reconoce que la coalición seguirá sumando gobiernos a medida que las elecciones modifiquen el mapa político de la región.