Christina Koch analizó con Google el papel que podrían asumir la inteligencia artificial y la robótica en la exploración espacial  NASA/Handout via REUTERS.

Christina Koch conversó con Google acerca de las posibilidades de la inteligencia artificial y la robótica en el ámbito astronómico y en el espacio. La astronauta, ingeniera y científica de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), que participó del programa Artemis II, sostuvo que ambas tecnologías deben complementar el trabajo de las tripulaciones en lugar de reemplazarlo.

La charla fue con James Manyika, vicepresidente sénior de Investigación, Laboratorios, Tecnología y Sociedad de Google, durante un diálogo centrado en las aplicaciones futuras de la IA fuera de la Tierra.

Koch rechazó la idea de una competencia entre los astronautas y las máquinas. “Es curioso porque a menudo se plantea una especie de rivalidad entre la robótica y los astronautas, pero los astronautas no lo ven así. Creemos plenamente que es una alianza”, afirmó.

Koch planteó que astronautas, robots e inteligencia artificial pueden trabajar como parte de un mismo equipo. NASA/Handout vía REUTERS

La científica consideró que los sistemas de inteligencia artificial pueden ampliar la capacidad de decisión de las personas que operan en entornos espaciales.

“Si hay una tecnología robótica o de inteligencia artificial que puede ampliar las capacidades de la mente humana en el lugar, mucho mejor”, señaló.

Su planteamiento pone el foco en una cooperación entre humanos y sistemas autónomos para resolver tareas que requieren velocidad de respuesta, precisión técnica o intervención en zonas de riesgo.

En una misión espacial, esa asociación puede ser relevante para analizar fallas, operar equipos, realizar inspecciones externas y asistir a la tripulación durante actividades complejas.

Para la participante del programa Artemis, la IA puede reforzar la capacidad de análisis de los astronautas durante una misión. US Navy/Mass Communication Specialist 2nd Class August Clawson/Handout via REUTERS

Koch propuso aprovechar “ambas” capacidades: la adaptabilidad y el criterio de los astronautas, junto con la automatización y la capacidad de procesamiento de la robótica y la IA.

La visión también se vincula con los desafíos de las futuras misiones de larga duración y de los vuelos hacia la Luna, donde la distancia, los recursos limitados y las condiciones ambientales imponen exigencias adicionales.

Qué más dijo Christina Koch en la conversación con Google

Además de abordar las posibilidades de la inteligencia artificial y la robótica en las misiones espaciales, Christina Koch se refirió a la representación femenina en la exploración y a la percepción de la Tierra desde el espacio profundo.

La astronauta, ingeniera y científica de la NASA dialogó con James Manyika, vicepresidente sénior de Investigación, Laboratorios, Tecnología y Sociedad de Google.

Koch sostuvo que las misiones espaciales tienen mejores resultados cuando reúnen talentos y experiencias diversas. REUTERS/Nicolas Economou

Manyika le preguntó qué significaba para ella convertirse en la primera mujer que viajará más allá de la órbita baja terrestre. Koch reconoció que esos hitos merecen una celebración, aunque sostuvo que el aspecto central es otro: la decisión de ampliar las oportunidades dentro de la agencia espacial y de la sociedad.

“Hay algo para celebrar en estos primeros logros, pero se trata más de lo que hemos decidido como sociedad y como NASA: tenemos más éxito cuando vamos juntos”, afirmó. La astronauta planteó que las misiones deben incorporar a cualquier persona con talento, esfuerzo, capacidad o voluntad de poner sus habilidades al servicio de un objetivo común.

Según explicó, esa es la única forma de que la exploración espacial represente a toda la humanidad y se realice con la participación de personas de distintos orígenes y especialidades.

La astronauta describió a la Tierra como un refugio azul en medio de la oscuridad del espacio y dijo que esa imagen reforzó su sensación de pertenencia. (NASA/Bill Stafford)

Koch también destacó el trabajo colectivo que requiere cada vuelo, desde la preparación de la tripulación hasta las tareas de los equipos científicos, técnicos y operativos que intervienen en tierra.

El ejecutivo de Google le consultó además cómo cambia la visión de la Tierra desde la órbita, en comparación con el espacio profundo. Koch señaló que no sabía qué sensación tendría al observar el planeta a una distancia que le permitiría cubrirlo con el pulgar.

Durante su experiencia en la Estación Espacial Internacional, explicó, la Tierra siempre estuvo cerca. Desde una distancia mayor, en cambio, no percibió su fragilidad de la misma manera. “La sentí como un hermoso bote salvavidas. Era de un azul eléctrico brillante. Parecía llamarnos”, relató.

Koch describió al planeta como un punto de referencia en medio de la oscuridad del espacio. “Me hizo sentir afortunada. Me hizo sentir que tengo un planeta hogar”, concluyó.