Un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) logró un hito para la tecnología de los alimentos en el noroeste argentino al concretar la transformación de un lácteo fluido en una versión deshidratada a partir de materia prima caprina y enriquecida con frutas autóctonas.

La iniciativa combina conocimiento universitario, beneficios nutricionales y un impacto directo en la actividad agrícola y ganadera de la provincia.

La experiencia técnica tiene lugar dentro del Laboratorio I.De.AR, ámbito perteneciente al Centro de Investigación en Tecnología de Alimentos (CITA) de la Facultad de Ingeniería.

Bajo la coordinación científica de Silvina Maldonado, el grupo de profesionales planteó una fórmula orientada a responder a las demandas del consumo consciente.

En un material audiovisual difundido en las redes sociales de la casa de estudios, la propia investigadora presentó el avance en primera persona: “Este es el yogur en polvo que estamos desarrollando en la Facultad de Ingeniería de la UNJU. Está elaborado con leche de cabra y no tiene azúcar, tiene edulcorantes hipocalóricos”.

El trabajo colectivo integra directamente los insumos obtenidos por las familias dedicadas a la crianza de animales y al cultivo en la región.

La matriz inicial se elabora con leche caprina territorial, mientras que la tonalidad característica y los componentes bioactivos adicionales provienen del fruto de la pitaya roja, también cosechado en suelo jujeño.

Ciencia en mano: La investigadora Silvina Maldonado, directora del proyecto en el Laboratorio I.De.AR de la UNJu, muestra la muestra final del yogur en polvo elaborado con leche de cabra y extracto natural de pitaya roja. (Foto: Captura de video).
Ciencia en mano: La investigadora Silvina Maldonado, directora del proyecto en el Laboratorio I.De.AR de la UNJu, muestra la muestra final del yogur en polvo elaborado con leche de cabra y extracto natural de pitaya roja. (Foto: Captura de video).

Ciencia, nutrición y valor agregado en origen

La innovación trasciende la selección de ingredientes y se enfoca en la metodología aplicada para extraer los nutrientes de la fruta.

Maldonado detalló el procedimiento en la publicación institucional: “El color que tiene se lo da el extracto de la fruta de la pitaya, o sea que tiene componentes naturales que lo colorean. De la pitaya roja nosotros extraemos la pulpa. Esta está congelada, después nosotros usamos la pulpa para hacer el extracto de los compuestos coloreados y de los compuestos antioxidantes. Esos compuestos son los que nosotros después agregamos al yogur para obtener este producto y este color”.

Una vez que la mezcla de base caprina se encuentra recién elaborada y adicionada con la fracción vegetal, el fluido ingresa al proceso de deshidratación por atomización.

Sobre la fase final del desarrollo, Maldonado precisó: “Con este yogur de leche de cabra recién hecho alimentamos este equipo que es un secadero spray y a partir de eso obtenemos este polvo que vemos aquí, que es el yogur de leche de cabra en polvo y bien enriquecido con pitaya roja”.

Proceso de atomización: El secadero spray del laboratorio en pleno funcionamiento, donde el yogur fluido de leche de cabra con extracto de pitaya roja se evapora instantáneamente para convertirse en polvo. (Foto: Captura de video).
Proceso de atomización: El secadero spray del laboratorio en pleno funcionamiento, donde el yogur fluido de leche de cabra con extracto de pitaya roja se evapora instantáneamente para convertirse en polvo. (Foto: Captura de video).

Esta metodología de secado representa ventajas sustanciales desde el punto de vista logístico y comercial.

Al eliminar el componente líquido, se reduce drásticamente el peso y el volumen para la distribución.

Asimismo, esta presentación prolonga la vida útil del insumo y evita la necesidad de mantener cadenas de refrigeración continuas; facilita el transporte hacia zonas alejadas o su eventual despacho hacia mercados internacionales.

En forma paralela a este resultado, las líneas de investigación del CITA abarcan la extracción de fitoquímicos desde diversas matrices vegetales.

El propósito institucional incluye tanto la formulación de nuevos derivados lácteos como el diseño de alternativas análogas de origen 100% vegetal, permitiendo disponer en el corto plazo de opciones funcionales aptas para consumo vegano.

Con este proyecto, la universidad pública jujeña reafirma el valor estratégico del sistema científico nacional como motor del entramado productivo.

La articulación entre la investigación del CITA y el esfuerzo de las comunidades rurales demuestra que es factible generar tecnología propia con identidad regional, potenciando el valor de la materia prima y generando un impacto positivo tangible en la salud y la economía local.