
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) habría ordenado el ataque con explosivos contra la Comandancia Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, como represalia directa por la detención de uno de sus sicarios, registrada 48 horas antes.
Fue el fiscal general del estado, Cristian Paul Camacho Osnaya, quien detalló que en entrevista con Azucena Uresti que durante la noche del domingo un vehículo con explosivos en su interior fue detonado frente a la comandancia dejando como saldo un total de 10 personas lesionadas —dos policías y ocho civiles—, dos de ellas en estado grave, y 17 inmuebles dañados por la onda expansiva.
La detención que habría desencadenado la represalia
El fiscal apuntó a un hecho concreto como detonante del ataque. El sábado 30 de agosto, durante un operativo conjunto entre Zacatecas y Aguascalientes en el municipio de Asientos, fue detenido William “N”, un joven de 18 años originario de Aguascalientes señalado como el responsable de agredir a personal de la Policía Municipal de Villa García, Zacatecas.

En su individualización, el detenido reconoció ser sicario del CJNG. “Él mismo lo manifiesta en su individualización. Lamentablemente, él advierte ser sicario perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación”, señaló Camacho Osnaya.
El fiscal no descartó que el ataque del domingo sea una respuesta directa a esa captura: “No podemos descartar que sea, de manera muy particular, una reacción debido a la detención de William N., que fuera detenido el pasado sábado en el municipio de Asientos, Aguascalientes”.
William N. fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República. La Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada atrajo el caso “por la complejidad y el impacto que ha dado este hecho”, precisó el funcionario.
El vehículo bomba y la huella del cártel
La investigación en la escena aportó un elemento que refuerza la línea del CJNG. Uno de los vehículos utilizados en el ataque tenía el número de serie identificado, y ese número registra un reporte de robo con violencia de abril de 2026 en el estado de Jalisco.
“Todo esto soporta la teoría del caso, pero sobre todo la zona, que es una zona donde hay un predominio, una cierta presencia del Cártel de Jalisco, Cártel Pacífico, y las últimas agresiones que se han dado en contra de las corporaciones son de este grupo delictivo”, explicó Camacho Osnaya.
El artefacto empleado es lo que en el argot de seguridad se denomina un artefacto explosivo improvisado tipo niple: un dispositivo de metal relleno de pólvora comprimida. “Aunque sea improvisado, no deja de causar el mismo daño”, advirtió el fiscal.
Las autoridades no han podido determinar si el explosivo fue detonado a distancia. El único reporte disponible indica que el vehículo llevaba poco tiempo estacionado frente a la comandancia cuando ocurrió la detonación. Personal de servicios periciales llevaba casi 12 horas trabajando en la escena al momento de la entrevista.
Tres ataques en menos de una semana
El de Ojocaliente no fue un hecho aislado. Es el tercero en menos de siete días dirigido contra corporaciones de seguridad en el sur de Zacatecas.
El 27 de agosto, dos policías estatales de la Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas resultaron heridos por explosivos artesanales en la carretera federal 54, a la altura del municipio de Tabasco. Tras la detonación se desató un enfrentamiento y la vía permaneció cerrada ocho horas mientras se localizaban y detonaban de forma controlada cuatro artefactos adicionales.
El sábado 30, un día antes del ataque a la comandancia, una motocicleta con explosivos fue detonada en los límites de Villa García con Asientos, Aguascalientes. Ese episodio derivó en la detención de William N. y fue atraído por la FGR.
“La principal de las agresiones que hemos tenido son personas que son ajenas a la zona sureste del estado de Zacatecas”, subrayó el fiscal, al explicar por qué la coordinación con Aguascalientes resulta central en la estrategia de respuesta.
El daño a la comandancia y a los vecinos
La comandancia de Ojocaliente se ubica dentro de la zona urbana del municipio, rodeada de viviendas. Esa ubicación amplificó el impacto de la onda expansiva.
En total, 17 inmuebles resultaron con afectaciones, que van desde cristales rotos hasta daños estructurales en el edificio de la corporación. Ocho civiles fueron lesionados, algunos en sus propias viviendas. “Es un hecho lamentable porque hay afectaciones a terceros”, reconoció Camacho Osnaya.
Las autoridades recaban videograbaciones públicas y privadas de la zona para reconstruir la secuencia del ataque. Además, el fiscal confirmó que ya tienen datos de dos vehículos adicionales posiblemente involucrados, cuyas características reservó por razones de sigilo investigativo.
La respuesta institucional y el mensaje a los ciudadanos
Desde la madrugada del lunes, aproximadamente a las 4:00 horas, el fiscal mantuvo comunicación con el Gabinete de Seguridad Nacional. Al momento de la entrevista, el titular de la Quinta Región Militar participaba en una reunión de seguridad convocada para coordinar la respuesta.
Camacho Osnaya descartó que existiera alguna alerta previa sobre un posible ataque. “No teníamos ninguno. Únicamente la de ese joven que fue detenido, no ha declarado, únicamente es su individualización”, aclaró.
El municipio de Ojocaliente suspendió las festividades de la Feria de la Uva y de la Tuna el domingo por la noche. El alcalde Juan Manuel Zambrano también decretó la suspensión de clases en todos los niveles educativos hasta nuevo aviso y canceló la coronación de la Reina de la Feria 2026.
El fiscal cerró con un mensaje directo sobre el rumbo de la estrategia de seguridad: “En este momento salen de Zacatecas, pero les puedo asegurar que serán detenidos”.