La ciudad de San Antonio afrontó este viernes 11 de septiembre un clima marcado por el calor y la humedad. Desde temprano, la temperatura se ubicó en 37°C, pero la sensación térmica trepó hasta los 40°C, lo que potenció la incomodidad en las calles. El cielo se presentó mayormente cubierto, con un 56% de nubosidad y lluvias ligeras que se mantuvieron intermitentes durante la jornada.
El viento sopló desde el sudeste a 7 km/h, con ráfagas de hasta 12 km/h, mientras que la humedad relativa alcanzó el 38%. La presión atmosférica se mantuvo en 1011 hPa, condiciones que, sumadas a la alta temperatura, generaron un ambiente pesado y propenso a precipitaciones aisladas.
El impacto del calor y la humedad en la vida diaria
Las condiciones meteorológicas de hoy complicaron la rutina de quienes debieron salir temprano o realizar actividades al aire libre. El calor intenso y la humedad elevada aumentaron la sensación de sofoco, especialmente en horas centrales del día, cuando la temperatura máxima llegó a 40°C.
La presencia de lluvias ligeras obligó a tomar recaudos extra, sobre todo para quienes se desplazaron en transporte público o en bicicleta. Además, la combinación de calor y precipitaciones favoreció la formación de charcos y el aumento de la humedad ambiental, lo que puede afectar a personas sensibles o con problemas respiratorios.
Un dato a tener en cuenta: sensación térmica por encima de los 40°C
Uno de los aspectos más llamativos del pronóstico fue la sensación térmica, que superó la marca real del termómetro y llegó a los 40°C. Este valor, potenciado por la humedad y la nubosidad, hizo que el ambiente se sintiera aún más caluroso de lo habitual para esta época del año.
Consejos prácticos para afrontar el día
Ante este panorama, se recomienda:
- Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 12 y las 16 horas.
- Mantenerse hidratado y consumir agua con frecuencia.
- Usar ropa liviana y de colores claros.
- Llevar paraguas o piloto por las lluvias ligeras.
- Prestar atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, que pueden verse más afectados por el calor y la humedad.




