Después de hacer empanadas es bastante habitual que queden algunas tapas sueltas en el paquete. Aunque pueden guardarse para una próxima ocasión, también existe una receta para convertirlas rápidamente en facturas caseras.
Las tapas compradas permiten evitar el amasado y los tiempos de levado habituales de muchas facturas. Además, dependiendo de cómo se corten y doblen, es posible preparar medialunas, cañoncitos, pañuelitos o varillas dulces.
Una de las alternativas más sencillas consiste en preparar pañuelitos rellenos, ya que prácticamente todo el trabajo se reduce a colocar el dulce, darle forma a la masa y llevarla al horno.
Para conseguir una textura más cercana al hojaldre conviene utilizar tapas hojaldradas para horno. También se pueden superponer dos o tres capas de masa ligeramente humedecidas para obtener mayor volumen.
¿Qué necesitás?
- Tapas de empanada, preferentemente hojaldradas.
- Dulce de leche, membrillo o batata.
- Un poco de agua.
- Azúcar impalpable para terminar.
- Almíbar, opcional.
El paso a paso
- Sacá las tapas de la heladera y colocalas sobre una superficie limpia. Si son muy gruesas, podés estirarlas ligeramente con un palo de amasar.
- Elegí la forma de las facturas. Podés dejar las tapas enteras, cortarlas en cuadrados para hacer pañuelitos o transformarlas en rectángulos para preparar pequeños rollos.
- Humedecé apenas la masa con agua. Si querés unas facturas con mayor volumen, superponé dos o tres capas y presioná suavemente para unirlas.
- Colocá el relleno en el centro. Puede ser dulce de leche repostero o pequeños trozos de dulce de membrillo o batata.
- Cerrá las facturas formando paquetitos, pañuelitos o rollos. Es importante presionar las uniones para disminuir las posibilidades de que se abran durante la cocción.
- Acomodalas sobre una placa y llevalas a un horno previamente calentado a unos 180-200 °C, según el tipo de masa.
- Horneá hasta que estén doradas. Dependiendo del tamaño y la masa elegida, pueden necesitar aproximadamente entre 10 y 20 minutos. Hay versiones similares que requieren unos 20 minutos de horno.
- Retiralas y terminá con azúcar impalpable o almíbar. Antes de comerlas, conviene esperar unos minutos porque el relleno puede conservar mucha temperatura.

No existe una única forma de aprovechar las tapas, ya que con el mismo paquete pueden prepararse distintas variedades. Para hacer medialunas, se puede estirar la masa hasta obtener un rectángulo, cortar triángulos y enrollarlos desde la base hacia la punta.
Los cañoncitos requieren formar pequeños cilindros con la masa y hornearlos manteniendo esa forma. Otra posibilidad son los pañuelitos de membrillo: la masa se corta en cuadrados, se coloca un cubo de dulce en el centro y se cierran los extremos antes de llevarlos al horno.
Finalmente están las varillas dulces. Para prepararlas se estira la masa hojaldrada, se corta en tiras y se pueden trenzar antes de espolvorearlas con azúcar y hornearlas.
Así, unas pocas tapas que normalmente terminarían nuevamente en el freezer pueden convertirse en una bandeja con distintas facturas. La principal ventaja es el tiempo: no hay que preparar masa, esperar un levado ni utilizar ingredientes difíciles de conseguir, por lo que la merienda puede resolverse en menos de media hora.




