Lionel Scaloni, técnico campeón del mundo con la Selección argentina, vive desde hace muchos años en Calviá, una ciudad pequeña y residencial a sólo 20 minutos de Palma de Mallorca, la urbe más importante de las paradisíacas Islas Baleares. Y su comida preferida de toda la gastronomía española es el tradicional llonguet de camaiot con queso.
¿De qué se trata específicamente esta delicia que vuelve loco al entrenador? Es uno de los famosos bocadillos que por aquellas tierras se come tanto en el desayuno como en la merienda. Es una especie de sándwich, sumamente emblemático para los mallorquines, tan simple como exquisito.
Combina, claro, tres elementos fundamentales: el llonguet en sí mismo, el camaiot y el queso. Pero vayamos por partes. El primero es un trozo de pan ovalado, característico de las islas, con una corteza fina y crujiente y una miga muy esponjosa. En su parte superior tiene una hendidura a lo largo, que lo hace aún más reconocible. Es tan rico por sí mismo, que cualquier relleno le queda bien.
Para el técnico, “el mejor”
Este panecillo -como lo llaman allá- se puede rellenar de varias cosas, pero el preferido de Scaloni y de muchísima gente sin dudas es el de camaiot con queso. El camaiot es un embutido tradicional de Mallorca elaborado con carne magra y sangre de cerdo, sazonado con especias como la pimienta negra y el pimentón. Es muy parecido a una morcilla curada, de textura densa y un sabor intenso.
El toque especial se lo da el queso, y el que se suele utilizar allá es el queso de Mahón, proveniente de la vecina isla de Menorca. Es un queso de vaca y al servirse el camaiot caliente, éste se funde arriba y queda prácticamente derretido.
Por último, en la base del llonguet va una salsa de tomate de ramallet (oriundo también de esa misma región) y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen, para terminar de darle el sabor ideal.
La noticia que “asustó” a Scaloni
Según Scaloni, este bocado que sirven en todos los bares de la zona e incluso en otras ciudades españolas como Barcelona y Valencia, es una de las cosas más apetecibles de la gastronomía de ese país. Pero, sin duda alguna para él, el mejor es el que sirven en el bar Vista Alegre de Palma.

De hecho, y según reportes de medios locales, el técnico argentino se alarmó cuando se enteró en las últimas semanas que el popular local se mudaba, pero se tranquilizó al informarse y saber que sería con los mismos cocineros y empleados, por lo que el llonguet de camaiot con queso seguirá siendo el mismo, a pesar del cambio de locación.
El camaiot, ingrediente principal del bocado preferido del DT, es un embutido que se compra ya hecho al igual que cualquier otro, ya que debido a su proceso artesanal de elaboración y maduración, requiere de mucho tiempo y no puede prepararse al momento de armar el sándwich.
Muchos rellenos como variante
Esta especialidad de pan llamada llonguet, como ya quedó dicho, puede llevar diferentes rellenos. Allá en Palma de Mallorca y sus alrededores, además del camaiot con queso, lo más común es hacerlo con sobrasada (el embutido untable mallorquín por excelencia, muchas veces acompañado de miel o queso fundido).
Asimismo, también se comen muchos los llonguets de jamón serrano, de jamón york con queso o de tortilla de papas. Pero también puede haber llonguet de carne vacuna, de albóndigas en salsa, de calamares o de atún con pimientos o aceitunas, que son más pesados pero no tan habituales.

Si bien se suele consumir en las panaderías o en los típicos bares de tapas, también es muy común que los llonguets se preparen en los hogares para tener a mano y disfrutar en cualquier momento del día con distintos rellenos.
Es tan tradicional y requerido en esa región, que incluso la ciudad celebra anualmente la “Ruta del Llonguet”, un evento donde diferentes locales compiten creando las mejores versiones de este pan tan especial y sabroso, relleno con embutidos como el camaiot u otros tipos de preparaciones.
La receta
- 300 gramos de harina común.
- 5 gramos de sal.
- 75 gramos de masa madre.
- 165 mililitros de agua.
- 2 gramos de levadura fresca.
La preparación
- Mezclar todos los ingredientes en un mismo bol hasta obtener una masa maleable.
- Estirar la masa con ayuda de un palo de amasar y luego ir plegándola como si fuera una barra.
- Cortar en trozos para darle la forma final a cada bocado.
- Hacerle a cada trozo un pequeño corte a la mitad y llevar al horno durante 20 a 25 minutos, a 220 °C.
- Rellenar a gusto.




