El schnitzel es uno de los platos más emblemáticos de la cocina austríaca y alemana. Aunque tiene muchas similitudes con la milanesa argentina, su versión tradicional se prepara con un bife muy fino de ternera, un empanado liviano y una fritura que le da una textura extra crocante.
Con apenas unos pocos ingredientes, es una receta ideal para un almuerzo o una cena y puede acompañarse con papas, ensaladas o simplemente con gajos de limón.
Ingredientes (para 4 porciones)
- 4 bifes finos de ternera o cerdo
- 2 huevos
- 1 taza de pan rallado
- ½ taza de harina
- Sal y pimienta, a gusto
- Aceite para freír
- Rodajas de limón, para servir
Cómo hacer schnitzel en 6 pasos
- Aplanar la carne: colocar los bifes entre dos láminas de film y golpearlos suavemente hasta que queden bien finos.
- Condimentar: agregar sal y pimienta de ambos lados.
- Empanar: pasar cada bife primero por harina, después por huevo batido y, por último, por pan rallado, presionando apenas para que se adhiera.
- Calentar el aceite: llevar una sartén amplia a fuego medio-alto y esperar hasta que el aceite esté bien caliente.
- Freír: cocinar los schnitzels durante 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén dorados y crocantes.
- Escurrir y servir: retirar sobre papel absorbente y acompañar con gajos de limón y la guarnición elegida.
Los 4 secretos para que quede bien crocante
- Bifes finos: cuanto más delgada sea la carne, más pareja será la cocción.
- Aceite caliente: evita que el empanado absorba grasa y ayuda a lograr una corteza crujiente.
- No amontonar: freír de a uno o de a dos para mantener la temperatura del aceite.
- Servir enseguida: el schnitzel conserva mejor su textura apenas sale de la sartén.
Con qué acompañar el schnitzel
Las guarniciones más tradicionales son:
- Papas fritas o al horno
- Ensalada de papa
- Ensalada de hojas verdes
- Ensalada de repollo al estilo alemán




