Hace 30 días, escribimos en este espacio: “el gobierno no tomó nota del cambio de humor popular desde la exhibición del mensaje ‘Las Malvinas son argentinas’, subestimó la espiral ascendente de opinión que se generó ahí y escaló en estos días con el debate parlamentario por la ley de tierras”. Hace una semana, haciéndose eco de la presión que el presidente de Estados Unidos Donald Trump ejerce sobre el Reino Unido con Malvinas como excusa, el presidente Javier Milei apuntó a capitalizar la ola de nacionalismo pos Mundial con un “giro malvinizador”. ¿Qué dicen las últimas mediciones al respecto? Según la encuesta nacional de la consultora Management & Fit (gráfico arriba), el llamado a la unidad que el mandatario hizo en su discurso en cadena nacional hace una semana generó baja confianza/credibilidad: 56,4% le cree/confía poco o no, vs 41,7% que le cree/confía mucho o algo, lo que arroja un saldo desfavorable de casi 15 puntos porcentuales (pp). Según el mismo informe, para una primera minoría de casi 44% la imagen de Milei no cambió después del anuncio del pasado jueves 3 de septiembre, mientras que para casi 18% mejoró y para 36,5% empeoró (gráfico arriba). El saldo resultante es desfavorable en casi 19 pp. Asimismo, una clara mayoría (61,1% de los electores a nivel país) atribuye el giro a una conveniencia política, vs casi 25% que lo asocia a convicciones (gráfico arriba). Ese guarismo se ubica por debajo del 30% que votó a Milei en las primarias de 2023 y la primera vuelta de octubre del mismo año, lo que indica que la credibilidad en el cambio de posicionamiento se ubica por debajo del núcleo duro referencial de La Libertad Avanza. A su turno, el relevamiento de sentimiento social en redes sociales que realizó Monitor Digital luego de la cadena nacional arrojó que la jornada del 3 de septiembre cerró con un sentimiento neto de -67 puntos, dentro de una conversación marcadamente negativa. La serie analizada registró además un deterioro acumulado del 24,5%. “Javier Milei consiguió recuperar Malvinas como tema propio, pero todavía no consiguió convertirlo en capital reputacional en el debate de las redes sociales. La cadena nacional produjo agenda, sin dudas, pero no entusiasmo. Y quizá el dato político más incómodo sea justamente ese: el Presidente dedicó buena parte del mensaje a sostener que Malvinas está por encima de los partidos, pero casi una de cada dos conversaciones digitales terminó siendo clasificada precisamente como una cuestión atravesada por la grieta política”, concluyó el informe. En tanto, el monitoreo de redes realizado por Pulso Escucha (gráfico abajo) mostró al rechazo 3 pp por arriba del apoyo: “47% rechaza el anuncio, 43% lo apoya, 10% duda. La noche fue del apoyo (48%); la madrugada y la mañana del viernes, del rechazo (53%). Antes de la cadena el apoyo era 27%”, destacó el informe. “El Gobierno gana la conversación cuando el tema es la causa nacional, la grieta con el kirchnerismo y las sanciones a las petroleras. La pierde cuando se discute a Trump, la ley de 2011 y la base naval, donde ni los propios celebran”, sintetizó el análisis. Finalmente, el monitoreo de Reputación Digital detectó que, de las últimas seis conversaciones en redes, Malvinas fue la única que motorizó una mejora del humor, con una incidencia favorable de 0,39 (gráfico abajo). Sin embargo, en el conjunto, el saldo negativo es de 0-52 vs un positivo de +0,43, lo que arroja un saldo desfavorable de -0,09. El informe destacó que Malvinas subió el humor 9 puntos en una semana: no logró cambiar la negatividad predominante, pero la amortiguó al menor nivel del año. Sin embargo, en términos proyectivos, Reporte Digital evaluó que se trata de un impacto a corto plazo. “La predicción: en octubre Malvinas vuelve a menos de 3% y el gobierno necesita otro tema”, pronosticó. En la misma línea, la consultora Ad Hoc apuntó: "Tras el pico de conversación digital sobre la causa Malvinas del viernes pasado, el volumen de menciones al tema descendió un 78% el lunes. El impacto en el volumen de publicaciones sobre Javier Milei también baja. ¿Efecto de corto plazo?" En síntesis: 1. el giro “malvinizador” de Milei no logra generar un salto de credibilidad 2. respecto al cambio de posicionamiento, predomina la lectura de conveniencia política antes que las de las convicciones 3. Malvinas recupera centralidad temática, pero no consigue transformarse en capital reputacional para Milei; las redes se mantienen mantienen en terreno negativo 4. en algunas mediciones aparece un leve efecto positivo, pero coyuntural y limitado al corto plazo. Las opiniones vertidas en cada columna son de exclusiva responsabilidad de sus autores. En consecuencia, no necesariamente responden a la línea editorial del medio.