El dólar oficial apenas se movió en lo que va de septiembre. En el Banco Nación, la cotización minorista solo subió cinco pesos, para cerrar el último viernes en $1535. En el segmento mayorista, en tanto, la divisa sumó seis pesos o 0,4% en las primeras tres semanas del mes.
Tanto el Banco Central (BCRA) como el Tesoro participan del mercado cambiario para conservar la estabilidad del dólar, en un esquema de flotación “sucia”. Esas intervenciones no solo mantienen el precio sin sobresaltos, sino que también le dan certidumbre a los inversores que apuestan a la estrategia de carry trade, que tuvo resultados positivos en lo que va de septiembre.
En pocas palabras, el carry trade apunta a que la tasa en pesos supere a la devaluación para obtener ganancias dolarizadas con instrumentos en moneda local. La idea es que, al desarmar la inversión, se puedan comprar más divisas que al inicio. En el primer semestre del año, esta estrategia obtuvo ganancias.
Según cálculos de la consultora Outlier, desde el 28 de agosto hasta el 17 de septiembre, varios bonos CER (que ajustan por inflación) y capitalizables (a tasa fija) tuvieron rendimientos positivos en dólares (contado con liquidación) de entre el 2,5% y el 4,5% en 20 días. Incluso, le ganaron al índice S&P 500 de la bolsa de Estados Unidos.

Los analistas de esa compañía dijeron que todavía hay oportunidades para entrar en el carry trade. “Es la combinación de tipo de cambio planchado, devengamiento CER y compresión de spreads lo que genera estos retornos, y mientras los tres factores se mantengan, la recomendación es sostener”, dijo Outlier en un informe.
Carry trade: hasta cuándo habrá espacio para esa estrategia
El problema de la estrategia de carry trade es que una suba abrupta del dólar puede borrar rápidamente las ganancias conseguidas. Por eso, la pregunta que surge siempre que hay una recomendación para tomar esta alternativa es hasta cuándo estará abierta esa posibilidad.
Según los analistas de Outlier, el panorama luce despejado hasta el inicio del mes que viene. “Mientras este régimen se mantenga, la ventana de carry sigue abierta incluso para quienes aún no hayan entrado. Para el que ya está adentro, sostener la posición y dejar que el devengamiento haga su trabajo. Los riesgos comenzarán a incrementarse entrado octubre, cuando ingresemos al período marcado por las elecciones en Brasil y Estados Unidos”, puntualizaron.

Con eso en mente, los instrumentos que recomendaron para cada perfil interesado en hacer carry trade son los siguientes:
- Para inversores conservadores, la consultora sugirió ingresar al carry con el bono CER que vence el 15 de diciembre de 2026 (TZXD6).
- En una cartera moderada, se podría optar entre el bono CER que vence el 31 de mayo de 2027 (TZXY7) o aquel que tiene plazo hasta el 30 de junio del próximo año (TZX27).
- Finalmente, los perfiles dispuestos a tomar más riesgo tienen alternativas como el Boncer al 15 de diciembre de 2027, el Discount en Pesos 2033 (DICP) y los bonos capitalizables de mayor plazo (T30A7, T31Y7, T30J7).




