Roma, 28 sep (EFE).- El Tribunal Penal de Roma ha condenado este lunes a tres agentes egipcios, procesados en ausencia, por el caso del brutal asesinato del investigador italiano Giulio Regeni en 2016 en El Cairo, mientras que un cuarto imputado ha sido absuelto.

La primera sentencia de este juicio repleto de impedimentos ha condenado a diez años de prisión a tres de los cuatro agentes de los servicios secretos egipcios imputados por haber secuestrado, torturado y asesinado al estudiante, según avanzan los medios italianos.

Los condenados son el mayor Magdi Ibrahim Abdelal Sharif y los coroneles Uhsam Helmi y Athar Kamel. El cuarto imputado, el general Tarig Sabir, ha quedado absuelto. Todos ellos han sido juzgados en ausencia ya que Egipto no los entregó en la apertura del proceso.

Se trata de una sentencia muy inferior a la que había solicitado la Fiscalía de Roma: cadena perpetua para Sharif y 17 años y medio de cárcel para el resto de imputados.

Esto se debe a que los jueces les han considerado responsables únicamente del secuestro y no del homicidio, de acuerdo a las mismas fuentes.

El tribunal acordó este veredicto tras ocho horas de reunión, mientras a sus puertas los familiares de la víctima y algunas personas, como la líder del Partido Demócrata, Elly Schlein, se manifestaban para pedir "verdad y justicia" por este suceso.

Regeni, estudiante de 28 años de la Universidad de Cambridge, desapareció el 25 de enero de 2016 en El Cairo, adonde se había desplazado para realizar una tesis sobre el sindicalismo egipcio.

Su cadáver fue hallado el 3 de febrero siguiente a las afueras de la ciudad con golpes, quemaduras de cigarrillos y señales de haber recibido descargas eléctricas, según la autopsia.

La investigación y juicio sobre esta muerte generó tensiones entre Italia y Egipto, dada la falta de colaboración de las autoridades egipcias, y ha tenido numerosos impedimentos.

Uno de los principales escollos fue las diversas suspensiones del proceso ya que el Código de Procedimiento Penal italiano impide juzgar a personas que no hayan podido ser localizadas.

El juicio se desatascó definitivamente cuando en 2023 el Tribunal Constitucional italiano tumbó la ley que impedía procesar a torturadores extranjeros aunque se desconozca su paradero. EFE