En febrero de 2023, un hombre salió de su casa con la intención de comprar un taxi y comenzar a trabajar por su cuenta. Horas después, lo encontraron asesinado en un parque de Rosario y los $2 millones que llevaba para concretar la operación nunca aparecieron.
Este lunes, más de tres años después del crimen, el acusado, identificado como Víctor Carmelo Godoy, fue condenado a 18 años de prisión.
Godoy era un taxista de 51 años que conocía a la víctima, Daniel Quintilli, y se había ofrecido a ayudarlo a conseguir el vehículo.
La fiscalía había pedido prisión perpetua al sostener que lo engañó para quedarse con el dinero, pero el tribunal lo condenó por homicidio simple y hurto calamitoso. Además, lo absolvió por el delito de estafa por aplicación del beneficio de la duda.
Quintilli había vendido una propiedad pocos días antes y tenía unos $2 millones que pensaba destinar a la compra del taxi. Según la acusación, Godoy aprovechó el vínculo de confianza entre ambos y le hizo creer que tenía un contacto que podía venderle un vehículo.

El 17 de febrero de 2023, cerca de las 17.30, Godoy pasó a buscar a Quintilli en un taxi en las inmediaciones de un complejo de cines de Rosario. La víctima creía que iba a encontrarse con el supuesto vendedor para avanzar con la operación.
Cuatro horas después, alrededor de las 21.30, Quintilli llamó a su pareja. Le contó que todo había salido bien, que había comprado el taxi y que volvería a su casa. Fue la última vez que habló con ella.
Al día siguiente, lo encontraron muerto en inmediaciones de Magallanes y Riobamba, en Parque Oeste. Tenía varias heridas de arma blanca y un corte en el cuello. Entre sus pertenencias había documentación vinculada con la venta de la propiedad, pero no estaban su DNI ni su celular. Tampoco hallaron el dinero.
El recorrido del taxi y los rastros de sangre
Una de las principales pruebas contra Godoy apareció cuando el vehículo que manejaba fue llevado a un taller. El tapicero retiró la funda del asiento trasero y encontró una importante mancha de sangre. Los peritajes posteriores detectaron otros rastros en ese sector y en una alfombra.
La investigación también permitió reconstruir parte del recorrido del taxi durante la noche del crimen. El vehículo fue ubicado en distintos puntos de Rosario, incluido el sector donde posteriormente fue encontrado el cuerpo de Quintilli.
A esto se sumaron testimonios de personas que dijeron haber visto a un hombre bajar de un taxi y arrojar un cadáver en la zona de Parque Oeste.
Tras la condena, Godoy deberá ahora cumplir una pena de 18 años de prisión efectiva.




