
A tres años del brutal femicidio de Luisina Leoncino, la joven de 24 años que fue asesinada y descuartizada, el juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concordia, Maximiliano Larocca Rees, condenó a Horacio Rafael Benítez a cumplir la pena de prisión perpetua. Previo a esto, ya había sido declarado culpable por un jurado popular.
Después de que el pasado 6 de agosto un jurado popular de Chajarí considerara a Benítez culpable por homicidio agravado por femicidio, en un caso atravesado por un contexto de violencia de género, la sentencia se dio a conocer esta semana.
Cabe destacar que, durante la audiencia de cesura, realizada el 13 de agosto, el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Entre Ríos había solicitado la pena de prisión perpetua. En esa oportunidad, el organismo estuvo representado por las fiscales Julia Rovira y Natalia Conti, junto con el fiscal Mario Guerrero.
Ese planteo había sido acompañado por la querella particular, a cargo de la abogada Carolina Fontana. Sin embargo, la defensora oficial de Benítez, Magdalena Vedoya, había planteado la inconstitucionalidad de la condena de prisión perpetua.

Luego de que el juez Larocca Rees evaluara las pruebas presentadas y los argumentos de las partes, se determinó que el acusado deberá purgar la pena máxima, tal como establece el Código Penal en este tipo de casos.
Por otro lado, el magistrado dispuso que el condenado continúe detenido en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná hasta que la sentencia quede firme. Se trata de la misma cárcel en la que permaneció detenido desde que confesó el crimen y le impusieron una prisión preventiva.
Los detalles del crimen y la confesión del acusado
Todo comenzó con una denuncia de desaparición, luego de que Luisina fuera vista por última vez el 9 de julio de 2023. La investigación comenzó a enfocarse sobre Benítez a partir del relato de un remisero, quien dijo haber llevado a la víctima durante la madrugada del 10 de julio hasta una vivienda de la calle Santos Vega al 1200, en el barrio 6 de Febrero.
Las cámaras de seguridad habían registrado a la joven cuando ingresó a esa casa, pero no la mostraron salir. Días después, los mismos registros captaron a Benítez cuando dejaba la vivienda con bolsas negras grandes, mientras llevaba guantes y casco.
Poco después de que el sospechoso fuera detenido y encontraran parte de sus restos en un descampado, él mismo confesó que había asesinado a Leoncino. Así, indicó que el crimen ocurrió el 10 de julio y aseveró que había actuado solo.

Respecto a la forma en la que asesinó a la joven, relató que la había golpeado en la cabeza con un objeto contundente. Además, también había aportado información clave para que se encontraran otras partes del cuerpo que habían sido descartadas en un basural.
Desde el inicio de la causa, Benítez, conocido como “El Ñoño”, fue el único detenido e imputado en la causa. Según el jefe de fiscales de Concordia, José Costa, la confesión “permitió aclarar un poco todo” porque el imputado dio detalles que habían coincidido con la línea principal que seguía la investigación.
Por su parte, la fiscal Julia Elena Rivoira, quien estuvo a cargo de la etapa de instrucción, señaló que el procedimiento fue complejo por las condiciones del terreno y la falta de luz en el lugar. Sin embargo, el propio acusado había logrado orientarse y marcar el sitio.
Luisina era madre de dos pequeños y hermana de Valeria Leoncino, quien había sido asesinada en marzo de 2023 en otro femicidio. La noche del lunes 6 de marzo, Valeria fue asesinada de tres balazos en la puerta de su vivienda por un compañero de trabajo que “tenía una obsesión con ella” y que se quitó la vida tras el hecho.




