
A casi dos años de haber concretado un robo millonario, un hombre fue condenado en San José de Metán, provincia de Salta, a tres años de prisión condicional por su participación en el asalto a la vivienda de un comerciante, donde una banda sustrajo dinero en pesos y moneda extranjera.
La sentencia recayó sobre Horacio Santiago Orellana, quien admitió haber intervenido como coautor de un hecho ocurrido el 29 de octubre de 2024. Así, en el marco de un juicio abreviado, el fiscal penal 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, solicitó la pena.
De acuerdo con el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Salta, el juez Mario Dilascio homologó el acuerdo luego de que el acusado confesara su participación y le impuso una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Además, deberá cumplir con varias reglas de conducta.
Según reconstruyó la acusación, Orellana, oriundo de Tucumán, actuó junto a otros dos hombres que ya habían sido condenados en julio de 2025. Tras haber ingresado a la casa de un comerciante de Metán, se llevaron una suma de dinero tanto en pesos argentinos como en moneda extranjera.
Por este motivo, la causa encuadró el hecho como robo agravado en poblado y en banda, previsto en el artículo 167, inciso 2, del Código Penal. Asimismo, el fiscal Gómez Amado destacó las tareas de la Brigada de Investigaciones N.º 3 de Metán, que permitieron identificar a los participantes y avanzar en el esclarecimiento del robo.

Durante la investigación, el personal policial analizó registros de cámaras de seguridad y tomó declaraciones a testigos. Esas medidas permitieron establecer la identidad de los presuntos responsables. Así, se descubrió que uno de los involucrados mantenía un vínculo de parentesco político con el damnificado.
A mediados de julio del año pasado, otros dos hombres fueron condenados por el robo a la vivienda de un comerciante de Metán. En esa oportunidad, las partes también alcanzaron un acuerdo particular para reparar el daño ocasionado.
De este modo, el juez Mario Dilascio impuso a Juan Pablo Lambertucci una pena de tres años de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta. En tanto, Adrián Gustavo Albornoz recibió un año y seis meses de prisión condicional, con las mismas obligaciones.
En este sentido, Lambertucci fue condenado como autor de robo doblemente agravado por haberse cometido en poblado y en banda, en concurso real con el delito de desobediencia judicial. Albornoz, por su parte, recibió una condena como partícipe secundario del mismo robo. Ambos acuerdos fueron alcanzados, debido a que el comerciante afectado aceptó la propuesta y fue representado por el fiscal Gómez Amado en el proceso.
Durante la audiencia, ambos acusados confesaron su intervención. En línea con esto, además de las penas y las reglas de conducta, las partes dejaron constancia de un acuerdo privado relacionado con la reparación del perjuicio sufrido por la víctima.
Una mujer quedó detenida por el robo millonario a un comerciante en Orán
Una mujer de 31 años fue imputada como coautora de un robo a mano armada en Orán, en el que una banda se llevó 15 millones de pesos, teléfonos celulares y otros objetos de valor de la vivienda de un comerciante.
La fiscal penal 1 de Orán, Daniela Murúa, le atribuyó el delito de robo doblemente agravado y solicitó su prisión preventiva. La acusada fue asistida por la defensa oficial y optó por no declarar durante la audiencia de imputación.

El hecho investigado ocurrió el 18 de julio en un domicilio particular de la ciudad. Según la información reunida en la causa, varios integrantes del grupo ingresaron al inmueble, redujeron a la víctima mediante amenazas y violencia física, y se apoderaron del dinero y de otros bienes.
La investigación se inició con la revisión de registros de cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones de la casa afectada. Las imágenes, junto con los testimonios de personas que presenciaron parte de la secuencia, permitieron reconstruir los movimientos.
Incluso, se logró identificar el dominio del vehículo que habría sido utilizado para la fuga. El cruce de esa información con registros vehiculares y los aportes de vecinos y comerciantes de la zona permitió avanzar en la localización de la sospechosa.
Con los elementos reunidos, la fiscal Murúa pidió la orden de allanamiento y detención para el domicilio de la acusada. Durante el procedimiento, la Policía detuvo a la mujer y secuestró el rodado que estaría relacionado con el hecho, además de otros objetos de interés para la investigación.
La hipótesis de la Fiscalía apuntaría a que el robo fue cometido por una organización con planificación previa y tareas distribuidas entre sus integrantes. No obstante, la causa continuará con declaraciones testimoniales, peritajes sobre los elementos secuestrados y el análisis de comunicaciones que podrían establecer vínculos entre la detenida y otros posibles participantes. No se descartan nuevos allanamientos, detenciones ni imputaciones.




