Burgos, 9 sep (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha confirmado la pena de cuatro años de prisión por homicidio imprudente al autor del puñetazo que mató en 2024 en Burgos al joven vallisoletano Sergio Delgado, tras desestimar los recursos de Ministerio Fiscal y acusación particular que pedían anular el juicio por imparcialidad del juez.

La sentencia de la Sala de lo Civil y Penal, contra la que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, reprocha al magistrado que presidió el juicio con jurado popular en la Audiencia Provincial de Burgos el pasado febrero algunas expresiones utilizadas durante la vista.

Sin embargo, descarta que afectaran a su imparcialidad y requieran la anulación del juicio, por lo que desestima las apelaciones y confirma la sentencia de cuatro años de prisión por homicidio imprudente grave contra el autor del puñetazo, en libertad provisional desde febrero tras pasar dos años en prisión.

La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por los padres y la hermana de Sergio Delgado, recurrieron la sentencia de la Audiencia de Burgos y solicitaron la nulidad del juicio -también de la propia sentencia- al considerar que había existido falta de imparcialidad por parte del juez.

También alegaron defectos de formulación del objetivo del veredicto, falta de motivación del mismo y de la sentencia; además, la acusación particular insistía en que los hechos debían ser calificados como asesinato o, en su defecto, como homicidio doloso.

La resolución, facilitada por el TSJCyL, recoge que el juez dirigió la vista con actitudes "duras en su forma de expresarse, incluso autoritarias" hacia las acusaciones, y recuerda un episodio en el que pidió a la madre del fallecido que dejara de "lloriquear", comentario que el Tribunal Superior califica de "falta de empatía".

La Sala considera lo ocurrido como "desagradable e inapropiado", y admite que algunas actuaciones del juez evidenciaron "una falta de tacto de acierto en las formas", pero no cree que acrediten una pérdida de imparcialidad ni que generaran indefensión a las acusaciones.

Para el TSJ, las decisiones del juez buscaban "evitar que el jurado se viera influido por cuestiones ajenas al objeto principal del enjuiciamiento", y defiende que "aunque algunas expresiones fueran incorrectas o inadecuadas no alcanzaron la entidad suficiente para justificar la nulidad del procedimiento".

En cuanto al objeto del veredicto la sentencia reconoce que el documento era "manifiestamente mejorable" y detecta algunas omisiones, pero ninguna de ellas causa una indefensión que hubiera justificado la repetición del juicio con un nuevo jurado.

Además, no comparte que exista una deficiente motivación del veredicto, sino "una concisa aunque suficiente explicación de las razones para su adopción", y considera que la sentencia recurrida "ha explicado de forma adecuada las razones que sustentan la condena por homicidio imprudente".

Ha indicado que tras descartar el jurado tanto la intención de matar como el dolo eventual, "no resulta posible calificar los hechos de asesinato ni como homicidio doloso", por lo que la única calificación compatible con los hechos probados es el homicidio por imprudencia grave.

El joven vallisoletano Sergio Delgado falleció la madrugada del 24 de febrero de 2024, mientras celebraba una despedida de soltero en Burgos, cuando tras mantener una conversación con el acusado recibió un puñetazo en la cara, que le hizo caer al suelo y golpearse la cabeza con el pavimento.

El jurado consideró probado que el acusado fue el autor del puñetazo mortal, según recoge la sentencia, y que la víctima sufrió una fractura de los huesos de la nariz y un traumatismo craneoencefálico derivado de la caída. Además, la elevada tasa de alcohol influyó en su fallecimiento.

El veredicto descartó que el acusado actuara con intención de matar o que, al dar el puñetazo, asumiera que esa posibilidad existía; también concluyó que su conocimiento de artes marciales no influyó en la fuerza del puñetazo dado a la víctima.EFE