En medio de la ceremonia de arranque del Proceso Electoral Federal 2026-2027, el consejero electoral del INE, Arturo Castillo, lanzó una de las intervenciones más críticas del evento al advertir que el contexto actual representa “el escenario perfecto para una elección cuestionada” rumbo a los comicios del 6 de junio de 2027.

Tres factores detrás de la advertencia

Castillo explicó que su preocupación se sostiene en tres factores que, a su juicio, ponen en riesgo la legitimidad del proceso:

  • Incumplimiento de los partidos. Señaló que la mayoría de los partidos políticos no están dispuestos a sujetarse a las leyes que ellos mismos diseñaron, y que han adelantado actividades de campaña pese a la regulación vigente desde 2007, en algunos casos con hasta 75 días de anticipación.
  • Más funciones, menos presupuesto. Apuntó que desde las reformas de 2013 el INE ha absorbido nuevas atribuciones —elecciones locales, mecanismos de participación ciudadana, transparencia partidista—, mientras que en los últimos nueve años ha enfrentado recortes de hasta 40% a su presupuesto.
  • Un árbitro que no arbitra. El más grave, según el consejero: el INE habría “claudicado a su función de vigilar y arbitrar”, al no exigir que partidos y gobiernos respeten los tiempos electorales ni la separación entre observación electoral y actores políticos.
Durante el arranque del Proceso Electoral Federal 2026-2027, el funcionario atribuye la posible falta de legitimidad a campañas anticipadas, recortes de hasta 40% y a una autoridad electoral que dejaría de sancionar y vigilar

Cambios internos sin aval del Consejo General

Castillo también cuestionó la manera en que se han realizado cambios estructurales dentro del instituto. Afirmó que en lo que va del año se nombraron, sin el consentimiento del Consejo General, 12 nuevos titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas —algunos, dijo, sin cumplir los requisitos legales— y que se despidió a al menos 836 personas.

El consejero indicó que, pese a solicitudes expresas de las consejerías, no se ha compartido información sobre los perfiles de quienes ocupan esos nuevos espacios, y señaló casos concretos de opacidad, como el fallido nombramiento de la presidencia del Organismo Público Local de Michoacán.

Sobre la reciente renuncia de la Secretaría Ejecutiva del instituto, Castillo optó por no profundizar. Dijo tener “toda su confianza” en el nuevo titular, Roberto Félix, designado para ocupar el cargo.

“Votos contados, pero resultados cuestionados”

El consejero resumió su diagnóstico con una frase contundente: partidos que no respetan sus propias reglas, legisladores que “asfixian presupuestal y funcionalmente la democracia” y un árbitro que, según él, ha renunciado a ejercer plenamente su función. De no corregirse el rumbo, advirtió, México podría llegar al 6 de junio de 2027 “con votos contados, pero con resultados cuestionados”.

Calificó ese escenario como un “fracaso político e institucional” del que, dijo, ningún actor podría deslindarse.

El llamado a partidos, gobiernos y al propio INE

Castillo cerró su intervención con un llamado a la corrección conjunta: pidió a los partidos políticos respetar la ley, a los gobiernos actuar con neutralidad absoluta, a la Cámara de Diputados garantizar el presupuesto necesario y, al propio INE, recuperar su capacidad de arbitrar y rendir cuentas.

“Que nadie diga después que no conocía los riesgos”, advirtió el consejero, al tiempo que expresó confianza en que las instituciones mexicanas puedan “estar a la altura” de lo que exige la ciudadanía en el proceso que arrancó este 10 de septiembre.

Contexto

La intervención de Castillo se dio en la misma sesión extraordinaria del Consejo General en la que se formalizó el inicio del proceso hacia la elección del primer domingo de junio de 2027, cuando se renovarán más de 19 mil cargos públicos, entre ellos la totalidad de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas.