
El Ejército de Corea del Sur y el Mando de Naciones Unidas (UNC, por sus siglas en inglés) han realizado una primera investigación conjunta sobre el terreno para esclarecer el origen de una explosión atribuida inicialmente a una posible mina terrestre en la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa las dos Coreas, aunque la operación deberá continuar en una fecha posterior debido a las condiciones de seguridad.
Un equipo formado por aproximadamente 40 efectivos se ha desplazado hasta las proximidades del punto donde se habría producido la detonación, al sur de la Línea de Demarcación Militar (MDL), si bien finalmente no han podido acceder al lugar exacto del incidente, según ha informado este domingo el Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS) en un comunicado recogido por la agencia de noticias Yonhap.
La inspección se ha llevado a cabo seis días después de la explosión, registrada en la ciudad fronteriza de Paju, al norte de Seúl, y que dejó gravemente heridos a dos soldados surcoreanos.
En el operativo han participado militares surcoreanos, miembros de la Comisión Militar de Armisticio del Mando de Naciones Unidas y otros organismos encargados de la investigación. Los efectivos han utilizado detectores de minas y han realizado tareas destinadas a despejar y asegurar las rutas de acceso dentro de la DMZ.
Los trabajos comenzaron en torno a las 9.00 horas (hora local) y se han prolongado hasta la puesta del sol. Sin embargo, las fuerzas participantes han optado por interrumpir la operación para retomarla posteriormente debido al riesgo derivado de la posible existencia de artefactos explosivos sin identificar.
"El Ejército surcoreano y el Mando de Naciones Unidas planean llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre la causa del incidente mediante inspecciones adicionales sobre el terreno, y ofrecer al público un relato objetivo y transparente de las conclusiones", ha señalado el Estado Mayor Conjunto.
La explosión se produjo cuando alrededor de una docena de soldados regresaba de una operación para despejar una ruta en la zona fronteriza, labores que tenían como objetivo habilitar el acceso necesario para una inspección sobre el terreno que el Mando de Naciones Unidas tenía previsto realizar inicialmente a comienzos de esta semana.
La misión de la UNC debía centrarse en distintas áreas situadas al sur de la Línea de Demarcación Militar en las que se sospecha que efectivos norcoreanos habrían colocado minas terrestres.
El Ejército surcoreano habría comenzado a prepararla investigación conjunta inmediatamente después de la detonación, según ha detallado el mismo medio. De hecho, este sábado, las autoridades militares informaron de una inspección preliminar realizada en coordinación con el Mando de la ONU, con el propósito de garantizar una ruta segura hacia el lugar de la explosión.
La investigación se produce además después de varias visitas de altos cargos militares a las unidades encargadas de la vigilancia de este tramo de la frontera.

