El tiempo de viaje se redujo en 12 minutos y 2 segundos: pasó de 42:19 a 30:17. Difusión

El Corredor Rojo registró una reducción de casi 12 minutos en el tiempo promedio de viaje por la avenida Javier Prado tras una intervención conjunta para ordenar el tránsito y reforzar la fiscalización contra el transporte informal. La medida permitió modificar las condiciones de circulación durante una franja de alta demanda y alcanzó a más de 67 mil pasajeros.

De acuerdo con la Asociación de Concesionarios y Transportistas Urbanos (ACTU), el recorrido promedio pasó de 42 minutos con 19 segundos a 30 minutos con 17 segundos durante el periodo evaluado. La variación también se reflejó en la velocidad de los buses, que subió de 12.65 kilómetros por hora a 16.81 kilómetros por hora.

La intervención se desarrolló entre las 8:00 a. m. y las 3:00 p. m., con participación de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos (Emape), la Policía Nacional del Perú (PNP) y el concesionario del Corredor Rojo.

Los resultados adquieren relevancia por las dificultades que los usuarios del servicio reportaron meses antes en la misma vía. El 21 de junio señaló que las esperas para abordar un bus podían llegar a 60 minutos y que un trayecto de unos 3,5 kilómetros entre los paraderos Navarrete y Aviación podía extenderse hasta cerca de dos horas durante la hora punta de la tarde.

La velocidad de los buses aumentó durante la intervención

Los datos operativos presentados por la ACTU muestran una diferencia entre las condiciones registradas antes y durante las acciones de ordenamiento. La velocidad promedio de los buses pasó de 12.65 km/h a 16.81 km/h, mientras que el tiempo de recorrido bajó en 12 minutos y 2 segundos.

Para atender la demanda del servicio, los concesionarios dispusieron 255 buses en circulación y conservaron otras 15 unidades como respaldo. La operación permitió mantener la oferta del Corredor Rojo durante el periodo en que se aplicaron las medidas sobre Javier Prado.

Según la ACTU, unas 67,683 personas recibieron el beneficio durante la franja evaluada. El gremio también calculó un ahorro social diario de S/129,725 en horas-persona, cálculo realizado con base en un ingreso mensual promedio de S/2,300 para los trabajadores de Lima Metropolitana.

Ángel Mendoza, gerente general de la ACTU, señaló: “Estos resultados muestran que una gestión adecuada del tránsito y una fiscalización efectiva pueden generar mejoras concretas para los ciudadanos. En esta intervención, miles de usuarios recuperaron alrededor de 12 minutos por viaje, un tiempo que pueden destinar a sus familias, trabajos o estudios”.

El transporte informal afectaba la circulación del Corredor Rojo

Tren Lima-Chosica impulsado por Rafael López Aliaga se conectará así con el corredor de Javier Prado - Andina

La problemática también estuvo relacionada con la presencia de vehículos informales en Javier Prado. Según ese reporte, automóviles utilizados como colectivos y motocicletas particulares ingresaban de forma recurrente a los carriles segregados destinados al Corredor Rojo.

El ingreso de estos vehículos reducía el espacio disponible para los buses y podía interrumpir su desplazamiento. Esta situación afectaba la frecuencia del servicio y contribuía a la acumulación de pasajeros en los paraderos con mayor demanda.

El mismo informe señaló que algunos usuarios optaban por colectivos informales ante las esperas prolongadas. De acuerdo con la información atribuida a las autoridades metropolitanas en esa publicación, estos servicios podían cobrar hasta S/10 por tramo y no contaban con seguros legales frente a accidentes de tránsito.

El Corredor Rojo moviliza a unas 165 mil personas al día

La magnitud del servicio explica la cantidad de pasajeros involucrados en las acciones sobre Javier Prado. La ACTU informó que alrededor de 165 mil personas utilizan cada día el Corredor Rojo para llegar a sus centros de trabajo, universidades, colegios y otros lugares de destino.

La congestión en Javier Prado también repercute sobre la regularidad del servicio. Cuando los buses pierden velocidad o encuentran obstáculos en sus carriles, se modifican los intervalos previstos entre unidades y aumenta la concentración de pasajeros en determinados paraderos.

El contexto de la avenida también forma parte de un problema mayor para Lima. El Índice de Tráfico de TomTom 2024 ubicó a la capital peruana entre las ciudades con mayores niveles de congestión vehicular a escala mundial. Javier Prado aparece como uno de los ejes donde las demoras adquieren especial relevancia para quienes dependen del transporte público.

ACTU plantea mantener la coordinación entre autoridades y operadores

Javier Prado colapsa por tráfico: Corredor Rojo cambia su ruta debido a la congestión. Foto: Composición Infobae Perú

Ángel Mendoza sostuvo que la experiencia registrada en Javier Prado plantea la posibilidad de evaluar medidas similares en otros puntos críticos de Lima. El representante de la ACTU también destacó la necesidad de mantener la coordinación entre las autoridades responsables del tránsito, la fiscalización y los operadores del transporte urbano.

“Una circulación más fluida no solo beneficia a los usuarios del transporte público. También contribuye a reducir la congestión para los conductores particulares y permite aprovechar mejor la infraestructura vial existente”, agregó Mendoza.

La ACTU reúne a concesionarios y operadores del transporte urbano y manifestó su disposición a continuar el diálogo con las autoridades. El gremio también señaló que las condiciones de operación de los corredores complementarios forman parte de las propuestas vinculadas con la prestación de un servicio eficiente, predecible y seguro.