Con un conjunto de lencería blanca y poses frente a la cámara, Evangelina Anderson compartió una serie de fotos sensuales desde Miami. La modelo se mostró sentada en un sillón gris, con la ciudad iluminada detrás de los ventanales, y también posó de pie en distintos sectores del departamento.
El foco del estilismo estuvo puesto en un corset blanco con copas armadas, breteles finos y escote pronunciado. La prenda combinó satén con encaje floral semitransparente en el frente y los laterales, costuras verticales y un pequeño aplique central. Anderson lo llevó con una bombacha de encaje de tiro bajo y portaligas ajustables, que completaron el look de lencería.

Con el cabello rubio suelto y maquillaje de acabado luminoso, la panelista de Cortá por Lozano eligió posturas relajadas y encuadres que destacaron el conjunto. Sumó accesorios discretos y manicura bordó; en una de las imágenes, además, sostuvo una prenda satinada en gris plateado, similar a una bata o un camisón. La secuencia fue publicada en Instagram durante su estadía en Miami, con los edificios de la ciudad como fondo.
La publicación llegó después de sus declaraciones en PH Podemos Hablar, el ciclo de Telefe conducido por Andy Kusnetzoff. Hace un mes la modelo participó de una de las rondas de confesiones del programa y relató una experiencia personal que derivó en preguntas, comentarios y bromas de los demás invitados.

En el estudio estaban Benjamín Vicuña, Santiago Talledo, Lizy Tagliani y Virginia Da Cunha. La consigna habilitó a los participantes a contar situaciones inesperadas que hubieran vivido en su intimidad. Anderson tomó la palabra y explicó que un joven con el que había compartido una noche la sorprendió por un gesto vinculado a un fetiche. La modelo no reveló la identidad de la persona ni aportó datos que permitieran identificarla.
“Abrió la boca como un Pac-Man y se fagocitó mi pie. Se lo metió todo en la boca”, relató Evangelina al aire. Su descripción produjo una reacción inmediata entre los invitados. Benjamín Vicuña intervino para pedirle precisión y preguntó: “¿La patita completa?”. Ella respondió con humor: “O él tenía la boca muy grande o yo tengo el pie muy chiquito”.

La conversación mantuvo un tono distendido. Lizy se sumó a las bromas con una referencia al tamaño de su propio pie. Más tarde, Santiago Talledo intentó reconstruir con un gesto lo que Anderson había contado y le consultó si la situación había ocurrido de ese modo. La actriz y modelo aclaró que el hecho había sido más directo de lo que sugería la representación de su compañero de programa.
“No, no. De una. Me sorprendió, la verdad”, respondió Anderson ante esa consulta. Luego explicó que, después de ese momento inicial, la situación continuó y no volvió a mencionarse el mismo gesto. Andy Kusnetzoff retomó el tema con otra pregunta sobre el detalle que había llamado la atención de sus invitados. La modelo señaló que el episodio se había limitado a una sola vez, y el conductor cerró el intercambio con una broma sobre el fetiche que había descrito.

El pasaje fue uno de los segmentos que más comentarios generó dentro de la emisión de PH Podemos Hablar. El programa suele incluir consignas en las que los invitados comparten anécdotas, recuerdos y experiencias personales, con intervenciones espontáneas del conductor y del resto de los participantes. En esa oportunidad, el relato de Anderson se produjo en ese marco y quedó entre los momentos más comentados de la noche.
Durante la misma participación televisiva, la modelo también se refirió a su separación de Martín Demichelis y al modo en que debió conversar sobre esa situación con sus hijos. Anderson recordó que la noticia comenzó a circular en los medios cuando ella se encontraba en México, mientras uno de sus hijos estaba en la Argentina con familiares y vinculado a River Plate.

“Uno de los momentos más fuertes para mí fue cuando me separé. Enfrentar a los chicos y tener esa charla”, expresó. Según contó, la difusión pública de la ruptura se adelantó a la conversación que esperaba mantener en privado con sus hijos. “Salió antes en la tele y yo no había hablado con mis hijos. Entonces para mí fue fuertísimo”, sostuvo.
Anderson señaló que reaccionó de inmediato cuando advirtió que la información ya circulaba. “Lo primero que hice fue llamarlo por la camarita. Yo no estaba preparada emocionalmente para transmitírselo y lo tuve que hacer así, como pude”, contó. Sus palabras sumaron un registro distinto a la emisión, que alternó el tono humorístico de la ronda de anécdotas con una reflexión personal sobre un momento familiar complejo.




