La carrera de Cristiano Ronaldo está asociada desde hace más de dos décadas a cifras millonarias, grandes contratos y los clubes más importantes del mundo. Sin embargo, sus primeros ingresos como futbolista estuvieron muy lejos de las cantidades que recibiría años después.
El portugués contó que durante su etapa en las inferiores del Sporting de Lisboa comenzó a cobrar apenas 50 euros mensuales. Tenía alrededor de 12 años cuando dejó Madeira para instalarse en la capital portuguesa, Lisboa, y perseguir su sueño de convertirse en profesional.
El primer sueldo de Cristiano Ronaldo en el Sporting
Ronaldo llegó a las inferiores del Sporting en 1997. A su edad, el cambio no fue sencillo: tuvo que alejarse de su familia siendo todavía un chico y adaptarse a una nueva ciudad, mientras continuaba con sus estudios y entrenamientos.
Fue durante aquellos años cuando empezó a recibir su primera paga vinculada al fútbol: 10.000 escudos portugueses, equivalentes aproximadamente a 50 euros por mes. Una cantidad pequeña, pero significativa para un adolescente que recién comenzaba su camino.

El propio futbolista confirmó años después, al ser consultado por su primer salario, que parte de ese dinero lo destinaba a necesidades cotidianas, como libros, cuadernos y ropa.
Sin embargo, una de sus primeras experiencias administrando dinero se convirtió en una anécdota familiar: un día su madre, Dolores Aveiro, recibió una llamada del club porque Cristiano no había comido en el comedor y había utilizado el dinero que tenía ahorrado para comprar chocolate.
Lo curioso es que la historia contrasta con la estricta relación con la alimentación y el cuidado físico que Ronaldo desarrolló luego durante su carrera profesional.
De 50 euros a convertirse en una estrella mundial
Su crecimiento dentro del club fue acelerado. Con el paso de los años, dejó atrás las divisiones infantiles y comenzó a entrenar con categorías superiores. El salto definitivo llegó cuando logró instalarse en el plantel profesional del Sporting.

La evolución también se reflejó rápidamente en sus ingresos, ya que su primer contrato fue de 250 euros, una cifra que posteriormente aumentó a 600 euros. Para entonces, el joven portugués ya comenzaba a construir la carrera profesional que terminaría llevándolo fuera de Portugal.
Años después, aquel primer pago de apenas 50 euros quedó como una de las historias de sus comienzos. Antes de los Balones de Oro, los contratos internacionales y los títulos, Ronaldo fue un adolescente lejos de su familia que empezaba a ganar su propio dinero y que, al menos una vez, decidió gastarlo en algo mucho más simple: chocolate.



