Camila Romano presentó “Entre todo y nada” en la Semana de la Alta Costura (SAC), el evento ideado por Elina Costantini, que tuvo su jornada estelar en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. La diseñadora mostró una colección de alta costura en 35 pasadas, con diseños sofisticados y contrastes marcados.
La diseñadora mostró una colección de 35 pasadas en la que los contrastes fueron protagonistas: siluetas ceñidas frente a grandes volúmenes, transparencias y encajes junto a prendas de líneas más limpias, y una paleta que pasó del celeste vibrante al negro profundo y el blanco nupcial.
Bridal, corsetería y faldas voluminosas
En la pasarela, Romano plasmó su visión de una mujer fuerte y sofisticada, con siluetas definidas, caderas marcadas y faldas voluminosas. Los bordados artesanales a mano, los encajes franceses y las transparencias completaron la propuesta.
Uno de los looks que más se destacó fue un diseño celeste vibrante, con una falda amplia y abullonada, de cadera plisada al cuerpo combinada con un torso de encaje con escote en V.

La alta costura nupcial también tuvo su momento cúlmine con un vestido strapless de raso blanco, de corte clásico y acompañanado con un velo tradicional.

En contraste, Romano presentó diseños en en negro profundo, con aberturas estratégicas que marcaron la silueta mientras las faldas aportaron dramatismo y movimiento.

Un vestido gris llevó la propuesta hacia un registro más contemporáneo: con escote cerrado, silueta al cuerpo y una falda relajada con abertura frontal que termina en una cola.

El look se completó con botas celestes, en contraste con el vestido..
La colección tomó como punto de partida la idea de “Entre todo y nada”, para explorar una estética marcada por las contradicciones. La corsetería estructurada, las siluetas al cuerpo y las caderas definidas convivieron con prendas de gran volumen.

Elina Constantini, Guillermina Valdez y Patricia Giovampaola
Elina Costantini impactó con una propuesta romántica y distinguida de alta costura, también creada por Camila Romano.
La anfitriona lució un vestido largo rosa pálido, de silueta recta y escote halter levemente plisado, con un lazo en el cuello.

Posó junto a Maca Lemos, quien eligió un look total black y contrastó con el tono claro del vestido de la anfitriona.
Por su parte, Guillermina Valdés se mostró junto a Camila Romano con un vestido largo azul noche, de mangas largas y escote en V profundo. Un nudo central marcó la cintura y sumó pliegues a la silueta.

Patricia Della Giovampaola, sentada en primera fila junto a Andrea Justen, apostó por una pieza de Schiaparelli. Lució un vestido negro de largo midi y mangas largas, intervenido en el frente con un esgrafiado blanco que simulaba la fisonomía del cuerpo.

Completó el look con zapatos de taco alto peep-toe y aros de argolla, en una apuesta de inspiración cosmopolita.




