
Un estudio global reveló que el valor nutricional oculto de los invertebrados acuáticos ha sido subestimado, según la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah (KAUST). La investigación concluyó que la producción mundial actual de estos alimentos contiene suficiente vitamina B12 y selenio para cubrir las necesidades anuales equivalentes de más de 5.000 millones de personas.
El estudio, publicado en Nature, concluyó que mariscos y otros invertebrados acuáticos como ostras, mejillones y cangrejos aportan más micronutrientes de lo que se creía. También estimó que la producción actual ofrece suficiente yodo, zinc, cobre y ácidos grasos omega-3 para cubrir las necesidades anuales de más de mil millones de personas.
Los autores sostienen que estos sistemas alimentarios suelen medirse por toneladas producidas y no por los nutrientes que aportan. Jessica Zamborain-Mason, autora principal del estudio y profesora asistente de ciencias marinas en KAUST, afirmó que “durante demasiado tiempo, hemos medido el éxito de los sistemas alimentarios acuáticos en toneladas de producción, en lugar de en los nutrientes que aportan a las personas”.
La investigadora añadió, en declaraciones recogidas por la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah, que “nuestra investigación demuestra que los invertebrados acuáticos aportan una cantidad nutricional mucho mayor de lo que mucha gente cree”. A su juicio, incorporar la nutrición junto con la sostenibilidad en las decisiones sobre pesca, acuicultura y sistemas alimentarios acuáticos permite entender mejor el valor total de estos alimentos y protegerlos y gestionarlos de forma más sostenible.

Cómo se elaboró el mapa nutricional de miles de especies
Para elaborar el estudio, los investigadores reunieron datos nutricionales de cientos de especies de invertebrados acuáticos. Después desarrollaron modelos predictivos para estimar el contenido de nutrientes de más de 50.000 especies potencialmente comestibles.
El trabajo examinó 30 nutrientes esenciales para la salud humana. Ese conjunto de datos permite empezar a incorporar la nutrición dentro de objetivos socioecológicos más amplios.
Las estimaciones obtenidas también pasarán a SeaLifeBase, una de las mayores bases de datos en línea sobre especies marinas. Ese paso, de acuerdo con la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah, busca facilitar a investigadores y responsables políticos acceso a nueva información sobre el valor nutricional de los alimentos acuáticos.

Más micronutrientes que peso en la producción acuática
El análisis indicó que los invertebrados acuáticos aportan niveles desproporcionadamente altos de micronutrientes en relación con su volumen de producción. En acuicultura, representan cerca de un tercio de la producción por peso, pero suministran más de la mitad de nutrientes como yodo, vitamina B12, vitamina C y hierro.
El estudio también señaló que el procesamiento puede alterar el valor nutricional de estos alimentos. Según el análisis, 100 gramos de invertebrados secos suelen concentrar más minerales que el tejido crudo.
Ese resultado abre opciones para elevar el aprovechamiento nutricional y reducir el desperdicio a través del desarrollo de productos. La investigación sitúa así el debate no solo en cuánto se produce, sino en qué nutrientes llegan realmente a la alimentación.

Qué cambia para la pesca, la acuicultura y las políticas alimentarias
Los investigadores advirtieron que estos hallazgos no respaldan una mayor explotación de especies acuáticas. Su planteamiento es ofrecer una base más sólida para considerar la nutrición junto con la sostenibilidad al gestionar la pesca, ampliar la acuicultura o evaluar los sistemas alimentarios acuáticos.
Zamborain-Mason sostuvo, en declaraciones difundidas por la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah, que “muchos invertebrados acuáticos de todo el mundo carecen de datos suficientes o no han sido evaluados en términos de sostenibilidad”. La autora añadió que ese panorama refuerza la necesidad de proteger, monitorear y evaluar mejor estos recursos, ya que junto con otros alimentos acuáticos pueden ser clave para la seguridad nutricional actual y futura.
El equipo espera que gobiernos, industria y organizaciones internacionales incorporen de forma más completa la nutrición en las políticas de pesca, acuicultura y sistemas alimentarios. También señaló que persisten vacíos de información que exigen más investigación o más datos nutricionales.
La producción de alimentos acuáticos, según sugiere el estudio, no se puede valorar solo por el volumen que sale del agua. Para diseñar sistemas alimentarios más resilientes, también importa conocer con precisión qué nutrientes aportan esos recursos.



