
El gobierno de Javier Milei dispuso aumentos en las tarifas energéticas que elevarán 1,75% las facturas de electricidad y 1,40% las de gas natural en septiembre. La medida surge de los cuadros tarifarios publicados por el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), con información de la Secretaría de Energía de la Nación.
La decisión fue presentada por el Gobierno como una respuesta a “la actual suba internacional de los costos energéticos”. Según fuentes oficiales, si se hubiera aplicado sin cambios el esquema original previsto para este año, ese escenario habría derivado en un incremento mayor para los hogares.
Este martes por la madrugada se oficializó el aumento a través de Boletín Oficial. Uno de los puntos centrales de la medida es la modificación del tope de consumo bonificable de energía eléctrica. El texto oficial indica que el Gobierno resolvió elevar el techo de consumo bonificable de energía eléctrica a 200 kWh mensuales, revirtiendo así la reducción a 150 kWh que estaba prevista en el cronograma original establecido a comienzos de este año.
Esa baja formaba parte del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Con la nueva decisión, el tope subsidiado para la energía eléctrica queda nuevamente fijado en 200 kWh mensuales para los usuarios alcanzados por la medida.

La medida en luz alcanza al AMBA y en gas rige a nivel nacional
La información oficial también detalla que la disposición no tiene el mismo alcance territorial en ambos servicios. En electricidad, la medida se aplica a los usuarios de Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que es la jurisdicción donde el gobierno nacional tiene competencia. En el caso del gas natural, en cambio, la decisión rige a nivel nacional.
En paralelo con la actualización de los cuadros tarifarios, el Gobierno informó cambios en las bonificaciones extraordinarias. En electricidad, la bonificación extraordinaria se incrementó al 25%. Ese porcentaje, sumado a la bonificación base del 50%, lleva la cobertura total al 75 por ciento.
Para el gas natural, la bonificación extraordinaria se ubica en 24,5 por ciento. Según el texto oficial, ese nivel hace que la bonificación total alcance el 74,5 por ciento.
La Secretaría de Energía vinculó estas decisiones con el objetivo de amortiguar el impacto de los mayores costos energéticos internacionales sobre las facturas residenciales, dentro del esquema tarifario definido para septiembre.
De acuerdo con la cartera energética, el aumento promedio en las facturas de septiembre quedará por debajo del 2,1% de inflación registrado en julio, el último dato oficial disponible del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA) estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará en 1,8% este mes.

“Con esta medida, el Gobierno Nacional refuerza su compromiso de proteger a los más vulnerables sin resignar el proceso de normalización tarifaria ni las metas fiscales”, indicaron desde Energía. De ese modo, la explicación oficial presenta la actualización tarifaria de septiembre como una combinación entre subas acotadas en las facturas, ampliación del consumo eléctrico bonificable y refuerzo de las bonificaciones extraordinarias en ambos servicios.
Casi $300.000 para cubrir los servicios
En agosto, un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin subsidios destinó $289.622 al pago de energía, transporte y agua potable en agosto, según el último Reporte de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet. El monto representó una baja mensual del 2,1%, aunque se ubicó 54% por encima del registrado en agosto de 2025.
La disminución frente a julio respondió a la combinación de los aumentos tarifarios y una menor demanda energética estacional. La electricidad y el gas natural tuvieron el mayor peso dentro de la canasta de servicios y explicaron la variación negativa del período.
Desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un alza del 944%, frente a un incremento estimado del 249% en el nivel general de precios. En la comparación interanual, el transporte fue el rubro con mayor aumento, con un 69%, y aportó 27 de los 54 puntos porcentuales de suba total de la canasta.