En la isla conseguir efectivo se ha convertido en una dificultad cotidiana mientras la inflación y la pérdida de valor del peso agravan el poder adquisitivo. Los ciudadanos hacen largas filas para retirar hasta 20.000 pesos, unos 28 dólares al cambio informal, mientras el Gobierno pone en circulación nuevos billetes de alta denominación. La moneda cubana llegó esta semana a 700 pesos por dólar, un costo diez veces más que en 2021.