Los futbolistas y deportistas de élite pillados borrachos al volante. (Composición Infobae)

Fútbol, élite, coches y alcohol. Rara vez es una combinación que suele acabar bien. Esta mañana, Raúl Asencio se ha sumado a una larga lista en la que ningún deportista quisiera estar. Sin embargo, son varios los que alguna vez han tenido que enfrentarse al alcoholímetro después de unas copas de más y han terminado por pagar la sanción correspondiente.

En este caso, el joven central deberá pagar 14.400 euros y no podrá volver a ponerse frente al volante en ocho meses. El control se produjo en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) y dio 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire aspirado. El límite está en 0,25. El futbolista ha reconocido los hechos en un juicio celebrado el pasado 19 de agosto y aceptó la condena.

Hay, eso sí, una diferencia importante: ser detenido, dar positivo, declararse culpable y ser condenado no son lo mismo. Por eso conviene separar los episodios en los que existió una condena de aquellos que terminaron únicamente en un control, una multa administrativa o una investigación.

Raúl Asencio, condenado por dar positivo en un control de alcoholemia. (Europa Press)

El fútbol español y los controles, una historia de más de 30 años

Uno de los primeros nombres de esta historia es Andoni Ayarza. En febrero de 1993, el exjugador del Athletic Club dio una tasa de 1,28 miligramos en un control de la Ertzaintza en Getxo después de circular en dirección prohibida. Ese mismo año, Ladislao Kubala, una leyenda del fútbol español y antiguo seleccionador nacional, dio positivo después de saltarse un stop y arrollar a dos jóvenes en Pineda de Mar. Ambos resultaron heridos.

Con el paso de los años, la lista fue incorporando nombres cada vez más conocidos. En 2000, Ronaldo Nazário fue sancionado tras dar positivo en San Sebastián. Aquella misma temporada, Albert Celades y Alberto Rivera dieron positivo después de un accidente en el centro de Madrid. Un año después, Patrick Kluivert acabó con su coche inmovilizado en Barcelona y tuvo que acudir al depósito de vehículos. También aparecen en esta larga relación futbolistas como Rubén Navarro, Xabi Castillo o Fernando Marqués, este último condenado por un juzgado de Santander a una multa de 1.920 euros y a un año y medio sin poder conducir.

Ronaldo Nazario fue pillado ebrio al volante cuando jugaba en el Real Madrid. (@realmadrid)

Deco, Banega y una tragedia que cambió el significado de la lista

En enero de 2008 fue Deco quien dio positivo en un control de la Guardia Urbana en el centro de Barcelona. El entonces futbolista azulgrana había jugado horas antes el partido de Copa del Rey frente al Sevilla. La prueba marcó 0,36 miligramos por litro de aire espirado. Poco después, en marzo, le tocó a Éver Banega. El centrocampista argentino se saltó un semáforo en rojo en Valencia y registró 0,48 miligramos por litro. Pero pocos casos de esta lista tienen una consecuencia tan grave como el de Marcos Alonso.

En la madrugada del 2 de mayo de 2011, el futbolista sufrió un accidente en Madrid en el que murió una joven de 19 años. Alonso circulaba a 112,8 kilómetros por hora en una zona limitada a 50 y dio 0,45 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Se enfrentaba inicialmente a una petición de cuatro años de prisión por homicidio imprudente, conducción temeraria y un delito contra la seguridad vial. Finalmente, el caso terminó con una multa de 61.000 euros y la retirada del permiso durante algo más de tres años.

Marcos Alonso. (Europa Press)

Otros casos de aquellos años fueron menos graves, pero igualmente llamativos. En febrero de 2012, tres jugadores del Huesca (Luis García, David Rivas y Omar Ramos) dieron positivo en Zaragoza después de que el vehículo en el que viajaban se saltara un semáforo. Ese mismo año, Dani Parejo, entonces capitán del Valencia, fue sorprendido en un control y pidió disculpas públicamente.

En 2014, Welliton Soares, delantero brasileño del Celta, fue detenido de madrugada en Vigo después de conducir a gran velocidad, saltarse varios semáforos y quintuplicar la tasa permitida. Y en 2016 llegó uno de los casos con mayor recorrido judicial: Sergio Araujo, delantero de Las Palmas, fue condenado a nueve meses de prisión y dos años sin conducir después de negarse a someterse a un control de alcoholemia.

Guti y el accidente que dio la vuelta al mundo

Algunos futbolistas españoles protagonizaron sus episodios lejos de LaLiga. El caso de José María Gutiérrez, Guti, es uno de los más recordados. Durante su etapa en Turquía, el exjugador del Real Madrid sufrió un accidente en Estambul después de circular por el carril contrario y chocar contra un autobús. Según la información de aquel entonces, el futbolista quintuplicaba la tasa permitida.

'Guti'. (EFE/Carlos Barba)

Lloris: campeón del mundo y 40 días después, ante un juez

Fuera del fútbol español también existen casos que llaman la atención. Hugo Lloris, portero de Francia, había levantado el Mundial de Rusia como capitán de su selección el 15 de julio de 2018. Cuarenta días después, la Policía británica lo detenía en Londres después de detectar una conducción errática. Lloris circulaba de madrugada con su Porsche, invadía el carril y había pasado un semáforo en rojo. Los agentes encontraron vómito en el interior del vehículo y el futbolista terminó reconociendo ante el juez que conducía por encima del límite legal. Fue multado con 50.000 libras y privado del permiso durante 20 meses. El Tottenham, además, le impuso una sanción de dos semanas de sueldo, alrededor de 250.000 libras.

Hugo Lloris. (REUTERS/Dylan Martinez)

Rooney, Touré y una larga sombra sobre la Premier

Wayne Rooney tampoco se libró. En septiembre de 2017, apenas un mes después de anunciar su retirada de la selección inglesa, fue detenido en Cheshire por conducir bajo los efectos del alcohol. El delantero se declaró culpable y recibió una pena de dos años sin conducir y 100 horas de trabajos comunitarios. El Everton, además, le impuso una fuerte multa económica.

Algo diferente ocurrió con Yaya Touré. El centrocampista marfileño fue condenado en 2016 después de superar ampliamente el límite de alcohol en Inglaterra. El caso tuvo una particularidad: Touré aseguró que no bebía alcohol por motivos religiosos y que pensaba que la bebida que había tomado en una fiesta era un refresco. Aun así, se declaró culpable. Recibió 18 meses sin permiso y una multa de 54.000 libras.

La lista británica también incluye a Danny Drinkwater, campeón de la Premier con el Leicester, condenado después de estrellar su Range Rover contra un muro; a Craig Bellamy, sancionado por conducir bajo los efectos del alcohol; y a Fabian Delph, que sufrió un episodio similar años antes de convertirse en internacional con Inglaterra.

Wayne Rooney.  (Photo by Laurence Griffiths/Getty Images)

Michael Phelps: dos condenas antes de volver a tocar el cielo olímpico

El fútbol no tiene el monopolio de las noches que terminan frente a un juez. Michael Phelps, el nadador con más medallas olímpicas de la historia, fue condenado por conducir bajo los efectos del alcohol en dos ocasiones. La primera llegó en 2004, cuando apenas tenía 19 años. Se declaró culpable y recibió 18 meses de libertad condicional, una multa y la obligación de participar en un programa educativo.

Diez años después volvió a ser detenido. En septiembre de 2014, Phelps fue arrestado en Baltimore después de circular a gran velocidad y cruzar una línea continua. Su tasa alcanzó el 0,14%, frente al límite estadounidense del 0,08%. Se declaró culpable y recibió 18 meses de libertad condicional. También ingresó en un programa de tratamiento.

Michael Phelps. (Reuters)

La lista es larga. Más de lo que parece y más de lo que a los propios protagonistas les gustaría. El último en sumarse ha sido Asencio, con el añadido de que en apenas 24 horas, el jugador tiene que comparecer por el procedimiento judicial que arrastra desde 2023, relacionado con un vídeo de contenido sexual grabado en el sur de Gran Canaria.