Lucas Tomasi llegó a los circuitos casi sin proponérselo. Su pasión nació en los talleres, donde desde niño seguía a su padre por entre máquinas y motores. A los 16 años pidió de correr. Pero el salto de la curiosidad a la pista profesional toma casi cuatro años de lucha, trámites y un cambio de mentalidad que aún resuena en el automovilismo mundial.

“Lucas desde muy chico me acompañó a los talleres y siempre fue curioso por los autos de carrera. Hace alrededor de 4 años me pidió de correr,” relata Mauricio Tomasi, padre del joven tandilense de 20 años (cumplió el 21 de agosto). Ese pedido simple se convirtió en la piedra fundamental de un precedente internacional.

El piloto tandilense con síndrome de Down Lucas Tomasi logró un hito en el automovilismo.
El piloto tandilense con síndrome de Down Lucas Tomasi logró un hito en el automovilismo.

En abril de 2025, con un karting prestado y la ayuda de Walter Repetti, Lucas subió al volante por primera vez. La sorpresa fue inmediata.

“Cuando lo subimos por primera vez queríamos ver qué podía hacer. La verdad es que nos salió manejando muy bien y de ahí comenzamos a probar más seguido, primero con un karting prestado, luego le regalaron uno. Después de algunos tests fuimos a girar a Balcarce y fuimos alternando tanto en tierra como en asfalto. Fue evolucionando, puliendo detalles cada vez que prueba,” recuerda Mauricio.

El muro invisible de la licencia

La destreza al volante no fue el obstáculo. Lo fue todo lo demás.

“Lo más complicado fue el tema de la Licencia Médica. En octubre del año pasado comenzamos a conversar con la Federación 3 del Sudeste, la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) y la AAV (Asociación Argentina de Volantes), por el tema licencia y tuvimos que pasar varios estudios hasta que en junio de este año nos otorgaron la Licencia para ser piloto,” explica Mauricio.

Sin antecedentes globales de un piloto con síndrome de Down compitiendo oficialmente en karting, el caso llegó hasta la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Fue un territorio sin regulaciones ni jurisprudencia. Todo tuvo que abrirse desde cero.

Lucas Tomasi durante una de las competencias.
Lucas Tomasi durante una de las competencias.

Fernando Croceri, vicepresidente de la Asociación Argentina de Volantes, fue testigo de la evolución de Lucas y elevó reportes positivos. La diferencia la marcó la capacidad de la familia de demostrar que Lucas podía estar a la par que cualquier piloto.

“Creo que lo que tuvo que cambiar fue la forma de pensar de la dirigencia. Hoy hablar de inclusión es más factible que hace muchos años atrás. Y además demostrando que puede compartir pista con el resto de los chicos, creo que fue un punto clave para dejarlo correr como cualquier piloto,” sostuvo Mauricio.

Reconocimientos y el camino por recorrer

En junio de este año, Lucas recibió la licencia oficial. El Honorable Concejo Deliberante de Tandil lo reconoció como deportista destacado. Este martes recibirá una distinción especial de la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires.

Pero para Lucas, los premios no son lo central.

“Hoy el objetivo es poder disfrutar del karting y tratar de aprender todo lo que más se pueda. No hay nada inmediato en el futuro, pero todo lo que aparezca en cuanto a carreras e invitaciones, lo analizaremos con mi familia para que sea lo mejor posible,” dice el joven y flamante piloto.

Mauricio cierra con esperanza contenida: “Espero que Lucas pueda correr por muchos años y disfrutar del automovilismo como lo hace ahora. Será un camino largo que lo transitaremos con pasos seguros sin omitir etapas, para que además aprenda todo lo que más pueda arriba del karting.”

En los boxes todos lo conocen. En el mundo, abren puertas.