San José, 21 sep (EFE).- La ONG Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua denunció este lunes la represión transnacional que ejerce el Gobierno que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo contra opositores y críticos a los que han expulsado o prohibido su ingreso al país, o bien se han exiliado por motivos de seguridad.
"Denunciamos el incremento de la persecución en Nicaragua y fuera de sus fronteras contra defensores de derechos humanos, periodistas y toda persona considerada disidente, persecución con graves repercusiones en la vida de las víctimas", señaló el defensor del Colectivo, el nicaragüense exiliado Juan Carlos Arce.
Arce hizo la denuncia ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas luego de que la Oficina de la ONU para los DDHH concluyera, en un informe, de que ocho años después de que se iniciara la crisis política en Nicaragua con las protestas de 2018, la situación en el país es "cada vez más preocupante", que la represión "ha alcanzado todos los sectores" y que "ya no existe el pluralismo político en las instituciones nacionales ni en el ámbito local".
El defensor del Colectivo expuso el caso de Reinaldo Picado Miranda, exmiembro de la Contra nicaragüense y conocido como 'comandante Omar', quien resultó herido de bala por desconocidos el lunes pasado en Costa Rica, donde se encuentra refugiado.
"Esta persecución no se limita solo a Costa Rica. El 26 de julio en Trojes, Honduras, el exiliado nicaragüense Marvin Gámez recibió siete impactos de bala y dos impactos a su pareja. Ambos sobrevivieron", sostuvo.
Según Arce, centenares de exiliados nicaragüenses han sido víctimas de represión transnacional y que sus casos han sido documentados por el organismo.
Para el activista, otro ejemplo de la persecución es la eliminación del registro de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua de más de 2.000 abogados, entre ellos cuatro integrantes del Colectivo que residen en el exilio.
Asimismo, el letrado advirtió que desde la última sesión de este Consejo, el Colectivo registra un aumento del número de desaparecidos forzados.
"Actualmente 23 personas se encuentran en esta condición, entre ellos indígenas mayagnas y familiares del líder indígena Brooklyn Rivera, fallecido bajo custodia policial", indicó.
En ese sentido, afirmó que la situación de las personas presas políticas es "alarmante" y recordó que Nicaragua fue incluida en la categoría de riesgo muy alto de tortura, según el Índice global de tortura 2026 de la OMCT.
En ese contexto, la acción de la comunidad internacional no es una opción sino un deber, como la adopción de todas las medidas posibles para proteger a las víctimas, así como el fortalecimiento de los mandatos del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (Ghren), creado por la ONU, abogó.EFE


