
La Fiscalía General de la República (FGR) incineró más de 900 kilos y 700 litros de narcóticos, además de destruir más de 200 máquinas tragamonedas y decenas de objetos del delito. La acción se enmarca en las actividades permanentes que la dependencia realiza contra los delitos federales.
La diligencia se llevó a cabo en instalaciones acondicionadas en Culiacán, Sinaloa. El operativo se ejecutó en coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, sobre bienes asegurados en diversas investigaciones.
Detalle de las sustancias incineradas
Entre los narcóticos destruidos se contabilizaron 411 kilos 836 gramos 320 miligramos y 39 litros 990 mililitros de clorhidrato de metanfetamina. Esta sustancia representó una de las cantidades más altas de todo el procedimiento.

También se incineraron 145 kilos 940 gramos 570 miligramos de clorhidrato de cocaína. A esta cifra se sumaron 348 kilos 956 gramos 900 miligramos de marihuana, asegurada en distintas carpetas de investigación.
La FGR destruyó, además, 174 litros 980 mililitros de una sustancia que contiene metanfetamina. En un formato distinto de presentación, esta cantidad se sumó al total general de líquidos incinerados durante la diligencia.
Se incineraron también 459 litros 945 mililitros de una sustancia que contiene diacetilmorfina. Esta cifra corresponde al mayor volumen líquido destruido en el evento, superando incluso al de metanfetamina.

El procedimiento incluyó, además, la destrucción de cuatro kilos 52 gramos 640 miligramos de plantas de marihuana. A esta cantidad se sumó otro lote de 16 kilos 947 gramos 200 miligramos de la misma planta, asegurado en un operativo distinto.
En conjunto, la suma de las sustancias sólidas y líquidas incineradas superó los 900 kilos y los 700 litros de narcóticos, según el reporte de la diligencia.
Supervisión y participación institucional
La diligencia contó con la presencia de autoridades estatales y federales. También participó personal de la propia FGR, encargado de documentar el procedimiento de incineración.
El Órgano Interno de Control (OIC) de la institución supervisó el proceso. Su función fue dar certeza sobre el tipo y el peso exacto de cada uno de los narcóticos incinerados durante el evento.
Esta supervisión forma parte de los protocolos que la FGR aplica en este tipo de diligencias. El objetivo es garantizar la transparencia sobre las cantidades reportadas de sustancias destruidas.
Objetos del delito destruidos
Junto con los narcóticos, la FGR eliminó 170 objetos del delito asegurados en distintas investigaciones. Entre estos elementos se incluyeron máquinas, chalecos tácticos, ponchallantas e inhibidores de señal.

Estos objetos suelen quedar vinculados a carpetas de investigación derivadas de operativos previos. Su destrucción se realizó de forma simultánea a la incineración de los narcóticos, en la misma diligencia.
También se destruyeron 55 unidades de sustancia negativa. Esta categoría se sumó al conjunto de bienes eliminados durante el procedimiento realizado en Culiacán.
Acción adicional en Mazatlán
En un operativo distinto, realizado en Mazatlán, la FGR destruyó 223 máquinas tragamonedas. Esta acción se suma a la diligencia efectuada en Culiacán, aunque corresponde a un procedimiento separado.

La destrucción de estas máquinas en Mazatlán se enmarca en el mismo tipo de acciones que la FGR realiza de manera periódica en distintos puntos de Sinaloa. Con este segundo evento, el número total de máquinas tragamonedas destruidas superó las 200 unidades reportadas inicialmente en Culiacán.




