Un accidente fatal en Louisiana ocurrió cuando un vehículo equipado con el programa modificado FrogPilot impactó contra un patrullero estacionado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El regulador de seguridad automotriz de Estados Unidos abrió una investigación federal contra Comma.ai después de cinco choques que dejaron tres muertos y once heridos, todos vinculados a su sistema de manejo asistido con inteligencia artificial instalado como accesorio en autos ya existentes.

La Oficina de Investigación de Defectos (ODI, por sus siglas en inglés) dependiente de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por su sigla en inglés, el organismo que regula la seguridad de los vehículos en el país), abrió el expediente el 21 de septiembre.

El foco está puesto en los casos en los que los autos equipados con los dispositivos de Comma.ai no detectaron o no respondieron a vehículos detenidos o que circulaban a baja velocidad en el mismo carril.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos investiga a Comma.ai tras registrar cinco choques con tres muertos y once heridos. (Comma.ai)

En cuatro de los cinco choques hubo heridos, algunos de gravedad. Dos de los siniestros fueron fatales y se cobraron tres vidas en total, según TechCrunch con base en los materiales de la investigación.

La investigación de la ODI se encuentra en una etapa preliminar, previa a cualquier determinación sobre si hubo una falla de diseño o un llamado a revisión. El organismo deberá establecer qué combinación de hardware y software estaba activa en cada uno de los cinco choques reportados.

Cómo fue uno de los siniestros relacionados con la investigación

Uno de los choques fatales ocurrió en febrero de 2026 en el condado de Ascension Parish, Louisiana, Estados Unidos. Una Toyota RAV4 2022 que corría bajo FrogPilot, una versión modificada por terceros del software de Comma.ai, impactó contra un patrullero detenido de la policía de Gonzales (ciudad de Louisiana).

El dispositivo de Comma.ai incluye monitoreo por cámara para detectar distracciones y permite retomar el control manual en todo momento. (Comma.ai)

El vehículo policial estaba sin ocupantes, ubicado en el carril izquierdo con las luces de emergencia encendidas.

Dos pasajeros que viajaban en los asientos traseros de la Toyota murieron en el impacto, según los detalles publicados por la policía estatal de Louisiana, que coinciden con el reporte incluido en la base de datos de la NHTSA.

Comma.ai, fundada en 2015 por George Hotz, vende un dispositivo que se instala en autos de más de 325 modelos distintos y corre openpilot, un software de código abierto que controla el control de crucero adaptativo y el centrado automático de carril. La empresa compara sus funciones con las de Autopilot de Tesla.

El sitio web de Comma señala que su dispositivo es compatible con varios fabricantes.  (Comma.ai)

El problema de las versiones modificadas del software de Comma.ai

La ODI señaló que algunos de los choques, incluido al menos uno de los fatales, podrían haber involucrado versiones modificadas del software oficial de Comma.ai. Esa distinción abre una pregunta regulatoria inédita para la industria del manejo asistido.

El propio sitio de Comma.ai advierte que el rendimiento de su control de crucero adaptativo puede verse afectado por “vehículos en el mismo carril que no están en movimiento” y que el sistema “está diseñado con límites” en maniobras de frenado abrupto.

La empresa también exige que los conductores estén siempre en condiciones de retomar el control manual del vehículo, ya sea pisando alguno de los pedales o presionando el botón de cancelación. El dispositivo incluye, además, un sistema de monitoreo por cámara que detecta si el conductor está distraído o somnoliento.

Los investigadores analizan los casos donde el sistema de manejo asistido no detectó vehículos detenidos en el carril. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comma.ai no respondió a los pedidos de comentario sobre la investigación. Hotz, que se alejó de la operación diaria de la empresa en 2022 pero sigue siendo uno de sus principales dueños, tampoco contestó las consultas, según TechCrunch.

El fundador Comma.ai ya tenía antecedentes con la NHTSA

Hotz ya había tenido un cruce previo con la NHTSA. En 2016, cuando el organismo pidió información sobre un dispositivo que la compañía planeaba lanzar, Hotz canceló ese producto y decidió publicar el software de manejo asistido como código abierto en lugar de venderlo como un sistema cerrado.

Esa decisión amplió la cantidad de desarrolladores que pudieron modificar el software con el paso de los años, pero complicó el trabajo de los investigadores, que ahora deben distinguir entre la versión oficial de Comma.ai y las variantes creadas por la comunidad, como FrogPilot.